• Caracas (Venezuela)

BBC Mundo

Al instante

Los argentinos que cruzan el río en busca de dólares

Las filas de argentinos en los cajeros automáticos de Colonia se han vuelto habituales / BBC

Las filas de argentinos en los cajeros automáticos de Colonia se han vuelto habituales / BBC

En Uruguay es posible sacar dinero de los cajeros en divisa estadounidense

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Desde hace décadas, los turistas llegan a la ciudad de Colonia de Sacramento, en Uruguay, para gastar su dinero. En las últimas semanas, vienen para llevárselo.

Los restaurantes están vacíos; los cajeros automáticos, repletos. Y los viajeros llegan con mochilas, no para comprar un juego de mate de recuerdo, sino para llenarlas de dólares.

En Uruguay es posible sacar dinero de los cajeros en divisa estadounidense, a diferencia de la mayoría de los países de la región y, especialmente, de Argentina, un vecino hambriento de dólares.

Al lado oeste del Río de la Plata está prohibida la compra de moneda extranjera para el ahorro, y las restricciones del gobierno al cambio de divisa, incluso para viajeros, ha hecho cada vez más difícil adquirir estos billetes por la vía legal.

Así que los argentinos, que tradicionalmente han visto en el dólar un valor seguro de ahorro frente a las idas y venidas de su moneda nacional, han optado por atesorar pesos o, en su caso, buscar dólares en el mercado negro. En las casas de cambio ilegales de Buenos Aires se pueden comprar divisas estadounidenses por unos 10 pesos argentinos, casi el doble de los 5,24 pesos a los que se cotiza oficialmente.

Mientras que en Uruguay pueden retirar legalmente dólares del cajero. Hasta 300 dólares en cada banco, una vez al día. Conseguir dólares legalmente es más difícil desde 2011, cuando el gobierno tomó una serie de medidas para limitar la venta con el objetivo de evitar la fuga de capitales del país, que por entonces rondaba los 20.000 millones de dólares.

A Colonia, a apenas una hora de viaje por barco de la capital argentina, llegan los ávidos de dólares. Por toda la avenida General Flores se ven largas filas de argentinos que esperan pacientes en los cajeros, un ritual ya en esta localidad costera.

Llegan en la mañana a bordo del buque y van peregrinando de un banco a otro, calculando la hora en que las entidades reponen el dinero en los cajeros para asegurarse de no quedarse sin dólares.

Así hasta agotar el límite diario de sus tarjetas de crédito.

Contenido relacionado