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Médico en EE UU ¿cura el cáncer o vende esperanza a los más vulnerables?

Burzynski lleva 20 años haciendo ensayos clínicos y todavía no publica resultados completos / BBC Mundo

Burzynski lleva 20 años haciendo ensayos clínicos y todavía no publica resultados completos / BBC Mundo

En Estados Unidos existe un doctor que asegura que "puede curar el cáncer". No obstante, el tratamiento del doctor Stanislaw Burzynski ha sido descartado por profesionales de la medicina convencional

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Pareciera algo salido de la fábrica de chocolate de Willy Wonka. Una habitación llena de tuberías y ruido; un proceso de producción que fluye a través de los tubos, calderas de vapor y tanques de vidrio con líquido burbujeante.

Pero allí había una diferencia sorprendente de la fábrica de chocolate, toda la sala olía a orina.

Esta es una instalación industrial en el estado de Tejas que produce el fármaco central para el tratamiento del doctor Stanislaw Burzynski.

Él cree que la cura del cáncer se encuentra dentro de nuestros cuerpos, en sustancias de la sangre y orina que desconectan las células cancerígenas.

Burzynski los llama antineoplastones. Solía extraerlos de orina humana, pero ahora utiliza químicos. Hasta 300 litros del medicamento, que nunca ha tenido licencia, se producen al día en esta fábrica.

Limbo legal

Burzynski le saca beneficio a un limbo legal: los pacientes tratados con antineoplastones lo hacen como parte de un ensayo clínico, así que el fármaco no necesita permiso. Son pruebas que se hacen desde hace 20 años.

La primera vez que me interesé en Burzynski fue porque familias británicas desesperadas acudían por su ayuda.

Madres como Lucy Petagine, quien fue a su clínica en Houston después de que su hija fuera diagnosticada con un tumor cerebral agresivo. "El NHS (el sistema sanitario británico) me dijo que mi hija iba a morir. Este hombre me está diciendo que cree que la puede curar".

Las familias tienen que reunir decenas de miles de dólares para el viaje y tratamiento. En los últimos años, celebridades británicas como Peter Kay, Cheryl Cole y Rufus Hound han ayudado a recoger ese efectivo como un acto de buena voluntad para ayudar a las personas a ir a ver al doctor Burzynski.

Pero mientras más investigo, más complicado se vuelve todo.

A pesar de los años de investigación, Burzynski nunca ha publicado todos los resultados. Si ha descubierto un avance, no lo está compartiendo con el resto del mundo.

División en el gremio

El profesor Richard Grundy trata a niños con cáncer y dirige uno de los proyectos de investigación de tumor cerebral más grande en el Reino Unido.

Grundy considera "anti ético" de parte de Burzynski no compartir sus descubrimientos. "Desafortunadamente, los resultados de la clínica de Burzynski no se publican de ninguna forma que sea aceptable para la comunidad científica".

Por su parte la doctora Jeanine Graf dirige la unidad de cuidados intensivos del hospital de niños de Tejas. Algunas veces trata a pacientes de la clínica de Burzynski cuya enfermedad se ha hecho crítica, pero nunca ha sabido de alguien que haya sobrevivido.

La especialista cree que terminan en cuidados intensivos debido a una combinación del empeoramiento de su cáncer y los efectos secundarios del tratamiento de Burzynski.

"Él debe creer en lo que está haciendo, pero no he sido convencida a partir de la literatura científica existente de que su terapia sea de alguna forma efectiva. Yo no lo buscaría para ninguno de mis seres queridos ni lo recomendaría para alguno de mis pacientes", aclara.

Desde el principio quise conocer a Burzynski. Rara vez ofrece entrevistas y rechazó nuestra petición original, pero mientras estuve en Houston me dijeron que quería conocerme.

Su oficina queda en un edificio de fachada de espejos en una de las mejores zonas de Houston. Me condujeron a su sala de conferencias y tras 20 minutos de espera, el doctor estaba listo para verme.

Al preguntarle si los antineoplastones pueden curar cáncer, Burzynski respondió que "definitivamente lo pueden hacer. Pero no a todo el mundo porque ésta es una enfermedad muy compleja".

Secreto sumarial

Los siguientes datos básicos serían saber a cuántos pacientes había tratado con antineoplastones y cuántos de ellos habían sobrevivido.

Su respuesta fue que las autoridades estadounidenses no le dejaban hacer pública esta información. "Las pruebas clínicas, la fase dos de los ensayos clínicos, fueron terminados apenas hace unos meses. Yo no puedo ofrecerte esa información ahora".

Pero la FDA (las siglas en inglés de la Agencia de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos) nos dijo que esto no era cierto y que a él se le tenía permitido compartir los resultados de sus pruebas.

El doctor Burzynski insiste en que no está vendiendo esperanza. "Hay muchas personas necias y te digo que yo estoy lidiando con científicos. Tenemos evidencias concretas. ¿Crees que tras tantos años lidiando con nosotros el gobierno de Estados Unidos nos permitiría estar aquí si sólo estuviera vendiendo esperanzas sin ninguna prueba contundente?"

Burzynski se fue de la entrevista molesto, aparentemente agraviado por ver cuestionado su gran descubrimiento. Quienes lo apoyan creen verdaderamente en ese descubrimiento. Ven a Burzynski como un disidente, alguien de afuera enfrentándose al establecimiento de la medicina tradicional.

Durante décadas la FDA y el Consejo Médico de Tejas han estado enfrentándose a Burzynski.

Letra pequeña

La clínica de este doctor aclara que no afirma que puede curar todos los casos de cáncer y que a ningún paciente se le ha prometido una cura.

Ellos aseguran que 776 pacientes con tumor cerebral fueron tratados en pruebas antes de 2008, y que el 15,5% ha sobrevivido durante más de cinco años, lo que lo compara favorablemente con otros tratamientos.

El tratamiento de Burzynski no funcionó para la hija de Petagine, Luna. Ella murió en agosto pasado. Pero su madre no se arrepiente de haber ido. "Creo que nos dio otro año".

"Si no hubiera ido, estaría aquí sentada sin mi hija pensando 'Dios, si sólo lo hubiera intentado' y no puedes poner un precio a la esperanza".

Es fácil entender a una madre hacer todo lo que pueda por su hija moribunda.

Lo quie es difícil es entender cómo el doctor Burzynski ha podido vender este tratamiento experimental a gente vulnerable durante tantos años.

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