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¿Lograron los Beckham conquistar EE UU?

David y Victoria Beckham se convirtieron en un estilo de estrellas de Hollywood

David y Victoria Beckham se convirtieron en un estilo de estrellas de Hollywood

Cuando el equipo de la ciudad donde está Hollywood, el LA Galaxy, giró US$32.5 millones para contratar a uno de los jugadores de fútbol más famosos del mundo, el británico David Beckham, no sólo estaba pagando por sus dotes futbolísticos.

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La expectativa de que el exjugador del Manchester United y Real Madrid llegara a la primera liga de fútbol de Estados Unidos (conocida como la MLS, por sus siglas en inglés) también tenía que ver con llevar la disciplina al mismo nivel en el que se encuentran deportes como el fútbol americano, el béisbol o el básquet.

"El fútbol es enorme en todo el mundo, aparte de Estados Unidos, así que ahí es donde quiero hacer una diferencia con los niños", dijo Beckham a los periodistas cuando llegó en 2007.

Como lo dijo el tabloide británico Daily Mirror en su momento, Beckham tenía "una misión concreta en un país donde el mismo Pelé había fracasado". La leyenda brasileña llegó al Cosmos de Nueva York en 1975 por enormes sumas de dinero y con el bombo de los medios para cumplir un objetivo: hacer del fútbol un deporte de interés nacional en EE.UU. No fue así.

Beckham generó una expectativa similar. Y el multitudinario recibimiento en el aeropuerto de Los Ángeles, más parecido al de una estrella de cine que al de un atleta, fue acorde. "Con seguridad podemos decir que ningún atleta, no importa cuán famoso, obtuvo una bienvenida como esta de Beckham", dijo Nancy Armour, de la agencia AP.

La llegada al terreno de juego

Al primer partido de Beckham asistieron estrellas como Tom Cruise, Katie Holmes, Jennifer Love Hewitt y el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger.

Pero a cuenta de una lesión, Beckham solo jugó cinco partidos en su primera temporada con el equipo.

"Fue un poco desastroso en el primer par de años", dice Kyle McCarthy, que escribe sobre la MLS en Fox y el Boston Herald. "El Galaxy no se podía organizar en el terreno de juego".

Encima, el salario de Beckham siempre fue motivo de complicaciones dentro del vestuario, asegura McCarthy.

En sus primeras dos temporadas, el equipo no se clasificó a los cuadrangulares finales del torneo, conocidos como los playoffs, al que se entran los diez mejores.

Beckham fue abucheado por los aficionados del Galaxy después de que se perdió el inicio de la temporada de la MLS para jugar unos meses con el AC Milán, de Italia, en 2009.

Su compañero de equipo Landon Donovan, quien había tomado el brazalete de capitán de Beckham, cuestionó públicamente el compromiso del inglés.

Estrellas de Hollywood

Fuera de la cancha, por el contrario, la condición de celebridad de los Beckham no hizo más que crecer.

Aunque David jugó durante su carrera en ligas que la mayoría de los estadounidenses no seguían, y así el pico de Victoria con las Spice Girls había pasado hacía más de una década, los paparazzi en EE.UU. nunca dejaron de perseguir a la pareja a la salida de su mansión de Beverley Hills -valorada en US$18.2 millones- y sus vidas se convirtieron en uno de los temas centrales de las publicaciones de chismes de Hollywood.

Tim Teeman, corresponsal en EE.UU. del Times de Londres, dice que el estatus de la pareja se elevó por dos razones, ninguna de ellas el fútbol.

Una es su amistad con celebridades de Hollywood como Tom Cruise y su entonces esposa, Katie Holmes.

La otra es una serie de avisos publicitarios de Beckham modelando ropa interior que invadieron las calles estadounidenses.

Teeman cree que la marca Beckham se lanzó a la perfección en el mercado de consumo estadounidense.

"Ellos armaron su propio nicho. Parecían una familia feliz y bonita. Estas son cosas que les gustan a los estadounidenses", dice.

El ascenso de Victoria

Y mientras que el rendimiento de David con el Galaxy era decepcionante, su esposa se estaba reinventando como diseñadora de moda.

Cuando se mudó a EE UU, Victoria "no sólo era vista con recelo pero como una ridícula", de acuerdo a la biógrafa de la pareja, Ellis Cashmore. "Todavía era reconocida por sus días de las Spice Girls y David era visto como la fortaleza de la pareja".

Pero con un entendimiento de la industria y una astuta estrategia de reclutamiento de empleados, Cashmore añade, Victoria comenzó a ser tomada en serio en el mundo de la moda.

En 2011, la ropa de Victoria vendió unos US$12 millones. Es invitada frecuentemente a las semanas de la moda en todo el mundo. Y en Oriente Medio y Asia es ahora más reconocida por ser un magnate del estilo que una estrella del pop.

¿Logró lo que Pelé no pudo?

Mientras Victoria viajaba por el mundo, la situación de David empezó a mejorar en la cancha.

La llegada del entrenador Bruce Arena parece haber acabado con los problemas del Galaxy.

El partido de ayer sábado -del que Beckham se despidió en medio de peticiones para que juegue otro año y arropado con una bandera británica- marcó el título del Galaxy en la MLS por segundo año consecutivo.

En los últimos años los números de la liga han mejorado. El promedio de asistencia pasó de ser 15,500 por partido en 2006 a 18.800 en la temporada actual. El número de clubes se amplió de 13 a 19.

Jugadores de renombre como el francés Thierry Henry, el irlandés Robbie Keane y el colombiano Juan Pablo Angel llegaron recientemente.

Sin embargo, las cifras de audiencia televisiva de los partidos de la MLS siguen siendo modestas.

El periodista deportivo Kyle McCarthy afirma que la liga estaba en un proceso ascendente incluso antes de Beckham: su llegada, sostiene, fue la verificación de un proceso en el fútbol estadounidense, no un catalizador en sí mismo.

"La llegada de David Beckham marcó un hito enorme para la MLS: ser capaz de traer a una estrella de corte mundial a una liga en desarrollo", agrega McCarthy. "Fue una confirmación del crecimiento".

En retrospectiva, parece ser que era esperar demasiado que el glamour que rodea a los Beckham por sí solo convirtiera a EE.UU. en una nación futbolera.

Ahora la pareja planea su próximo destino. Pero lo que no tiene discusión es que la marca Backham cambió significativamente tras el capítulo en Hollywood.