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Ginóbili, LeBron y una final digna de Hollywood

Ginóbili, LeBron y una final digna de Hollywood / BBC Mundo

Ginóbili, LeBron y una final digna de Hollywood / BBC Mundo

Entre la caída de Diego Armando Maradona y el surgimiento de Lionel Messi, en Argentina hubo un deporte que llenó el vacío dejado por los fracasos continuos del fútbol. Y dentro de la considerada "mejor selección argentina de la historia" hay un nombre que resalta por encima del triunfo colectivo: Emanuel Ginóbili

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"Manu" ha sido el líder de la época dorada del baloncesto argentino, tanto por los triunfos en la arena internacional como por su carrera individual en la liga profesional más exigente del mundo, la NBA estadounidense.

En Estados Unidos, Ginóbili es uno de los tres pilares que lideraron a los Spurs de San Antonio hasta la cúspide de la NBA en 2003 y que marcaron una época durante un lustro. Sus cómplices han sido Tim Duncan y Tony Parker.

Los tres están en el ocaso de sus carreras y, como si se tratara de una película de Hollywood, protagonizan una de las historias que trascienden el ámbito del deporte y que suele quedar inmortalizada en la gran pantalla: el regreso de viejos ídolos a la gloria después de años en la oscuridad.

Este jueves, Ginóbili y compañía iniciaron con éxito la serie final de la NBA ante los Heat de Miami, el equipo de moda que lidera el mejor jugador de la actualidad, LeBron James, y es secundado por figuras como Chris Bosh y Dwayne Wade.

Miami son los actuales campeones y, claramente, los favoritos luego de sumar 27 victorias consecutivas durante el año y terminar con la mejor marca en la clasificación general, perdiendo sólo cuatro partidos de local.

Un triunfo de los Spurs, que no ganó ningún partido ante sus rivales de Florida en la temporada regular, sería toda una hazaña. Sin embargo, el comienzo exitoso de la final, con la victoria por 92-88 este jueves, da razones para soñar.

Los pies en la tierra

San Antonio ha tenido que esperar seis años desde que conquistó su tercer anillo de campeón en 2007 para regresar a una final de la NBA.

En ese largo camino llegaron a tocar fondo, quedando eliminados en la primera ronda de los playoffs por un modesto equipo de Memphis hace dos temporadas. Pero cuando la crítica en Estados Unidos ya aseguraba que sus mejores días habían pasado, volvieron a surgir las figuras de Duncan (37 años), Ginóbili (35) y Parker (31) para regalarse otra oportunidad a sus carreras.

Ginóbili reconoce en su columna en el medio argentino Canchallena que no son favoritos, pero que no por eso dejan de soñar.

"Uno disfruta más después de seis años de luchar, de intentar llegar y que no se dé... definitivamente puede ser la última y por eso lo valoramos mucho", contó el 5 de Argentina y el 20 de los Spurs, como se describe en su cuenta personal en Twitter en referencia a los números que porta en sus uniformes.

Ginóbili es fiel usuario de la red social, en la que cuenta con más de 1 millón 700 mil seguidores. Suele sortear zapatos, entradas y preguntar a sus seguidores algunos consejos de informática.

Comparte su vida familiar y expresa constantemente su admiración por sus hijos, Dante y Nicola, mellizos que nacieron hace tres años. Cada vez que tiene una oportunidad en su agenda regresa a sus orígenes, a Bahía Blanca.

Los mejores

El éxito deportivo junto al carácter humano es lo que ha hecho que Ginóbili sea uno de los deportistas más queridos de Argentina, San Antonio e incluso Italia, donde dio sus primeros pasos en la escena internacional con el Kinder Bologna.

Ha sido tal su influencia, junto a la de sus compañeros en la Argentina campeona olímpica en Atenas 2004, que en una macroencuesta entre aficionados y periodistas realizada por el periódico argentino La Nación, fueron elegidos como la mejor selección de la historia del país, superando incluso a la albiceleste de Maradona campeona de la Copa del Mundo de fútbol de 1986.

"Reescribió los libros de su deporte. Además de ganar lo más importante, que es una medalla dorada olímpica, transmiten valores y trascienden al baloncesto. Ganadores adentro y afuera de la cancha. Tan sencillo de explicar como eso", justificó el periodista Juan Pablo Varsky.

Fue esa misma sensación la que dejó aquella noche de la capital griega, cuando minutos después del fin del partido ante Italia, "Manu" se detuvo para hablar de la hazaña que acababa de conseguir junto a sus compañeros.

"Pasarán muchos años antes de valorar este momento", dijo antes de fundirse en abrazos con sus compañeros. Después sumó la presea de bronce en Pekín 2008 y cayó luchando por una nueva presea en Londres 2012.

En la capital británica se despidió de las olimpiadas. "Sigo pensando que es bueno perder con dignidad, mantener la unión que tenemos en el equipo. Con este equipo me siento totalmente orgulloso cuando ganamos y festejamos, pero cuando perdemos también", dijo.

Ginóbili se acerca al final de su carrera profesional, pero antes tiene una nueva oportunidad de conquistar con San Antonio otro anillo de la NBA.

"Ya estamos acá y después de todo este camino, pensar en volver con las manos vacías no sería gratificante", admitió en Canchallena.

El tiempo dirá si, como en las películas, el guión se extenderá hasta el séptimo y decisivo partido, con el marcador igualado, a dos segundos para el final y con el último tiro en manos del número 20 de San Antonio, un argentino de Bahía Blanca llamado Emanuel Ginóbili.

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