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Al Bangura, el exfutbolista de la Liga Premier que fue víctima de tráfico sexual

Al Bangura logró ascender con el Watford a la Liga Premier y se enfrentó a Wayne Rooney | Foto: BBC

Al Bangura logró ascender con el Watford a la Liga Premier y se enfrentó a Wayne Rooney | Foto: BBC

Buscando convertirse en profesional, Bangura fue traído a Reino Unido por un hombre que lo forzó a la prostitución masculina

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"De repente, dos o tres hombres me rodearon, me trataron de violar, de hacerme cosas".

El futbolista Al Bangura recuerda sus primeros días en territorio británico, cuando llegó después de una larga travesía desde su Sierra Leona natal.

Buscando convertirse en profesional, Bangura fue traído a Reino Unido por un hombre que lo forzó a la prostitución masculina.

Fueron días difíciles de una historia que tuvo un final feliz. Pero miles de otros niños no tienen la misma fortuna.

Es por eso que el exfutbolista de Watford considera importante que se sepa el calvario por el que él y tantos otros niños africanos son obligados a pasar cuando deciden seguir su sueño de jugar en el fútbol europeo.

Falsas promesas

Bangura describió a la BBC como, a los 14 años, decidió darle la espalda a su familia cuando fue instado a convertirse en el líder de una tribu controlada por su padre en Sierra Leona.

"Dije que no era algo en lo que quería verme involucrado. Yo quería jugar fútbol, estaba yendo a la escuela y no quería hacer eso".

Viajó a Guinea y conoció a un hombre francés, quien pretendió ser su amigo y le prometió que lo ayudaría a conseguir lo que quería.

"No sabía que tenía otras intenciones, de meterme en el comercio sexual", recordó.

Bangura fue trasladado a Francia y luego a Reino Unido, donde fue abandonado en un edificio, solo.

Cuando aparecieron los tres hombres, Bangura comenzó a gritar.

"Ellos probablemente pensaron que yo sabía por qué estaba allí, pero obviamente para lo que yo había venido era para jugar fútbol".

"Yo sólo lloraba y gritaba y traté de escaparme... tenía frío, estaba llorando y temblando. No sabía qué hacer, estaba muy confundido".

"Eventualmente logré salir. No supe por dónde comenzar, pensé que era el final de mi vida".

Cambio de rumbo

A los 16 años solicitó asilo y por ser menor de edad le dieron un permiso para quedarse durante dos años.

"Fue muy emocional. Después de unos meses empecé a olvidarme por lo que había pasado".

"Conocí a gente y comencé a jugar fútbol. Fue cuando se me presentó la oportunidad de jugar por Watford. A partir de allí empezó a construirse todo para mí".

"Es algo emotivo hablar de eso ahora, pero estoy contento que lo superé, aunque sigue siendo muy triste".

Cifras de la organización no gubernamental, Foot Solidaire, alertan que unos 15.000 futbolistas adolescentes son sacados de 10 países del oeste africano y muchos de ellos son abusados y forzados al tráfico sexual.

La Agencia Nacional del Crimen en Reino Unido muestra que en 2014 se registraron 2.340 víctimas de tráfico provenientes de 96 países, de las que 29% fueron menores de edad, pero el comisionado independiente contra la esclavitud, Kevin Hyland, considera que la cifra de niñas es aún más alta.

El periodista deportivo Ed Hawkins pasó dos años investigando este comercio para un libro llamado Niños perdidos.

"Es difícil poner un número, pero es probable que son miles cada año. La gente no es consciente de la estafa, de cómo la cultura de la codicia penetra desde la cima hasta las raíces del fútbol y fomenta el comercio de esclavos".

Una ventana

Una norma de la FIFA, conocida como el artículo 19, dice que los clubes no pueden fichar jugadores menores de 18 años, pero ofrece muchas salvedades.

"No vale el papel en el que está escrito, sólo es una vitrina para la FIFA, ellos le han dado clausuras a los clubes para hacer lo que quieran", dijo Hawkins.

"Debería una completa prohibición para la contratación de menores, no se debería permitir. La UEFA considera que debería estar establecido, sin reservas. Eso permitirá reducir los números".

Bangura toma su experiencia como una excepción más que la regla.

"Hay muchos niños vulnerables en África, que quieren lograr lo que yo he logrado", expresó.

"Es importante para mí, habiendo pasado por lo que tuve que pasar, decir que sobreviví, pero que qué pasará con los niños que buscan lo mismo, ¿sobrevivirán? ¿Serán capaces de soportar?".

"Muchos no les cuentan ni a sus padres, o son sus padres los que utilizan el último dinero que les queda para asegurar que vengan y puedan a jugar fútbol, pero muchos terminan haciendo otra cosa".

"Tenemos que encontrar la manera de parar eso", concluyó Bangura.