• Caracas (Venezuela)

Arturo Serrano

Al instante

Arturo Serrano

El Libertador que nunca fue

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Seguimos preparándonos para lo que sin duda será el evento cinematográfico venezolano de la década: el estreno de la película Libertador del realizador venezolano Alberto Arvelo, la cual se estrenará el 24 de julio de este año. La semana pasada hablamos de lo difícil que es convertir a Bolívar en un personaje cinematográfico, y en esta ocasión hablaremos del más grande fiasco en la historia del cine venezolano.

Los venezolanos ya estamos acostumbrados a que se use el nombre de Simón Bolívar para apoyar cualquier locura de turno, y el caso del cine no es una excepción. El 15 de julio de 1997, en el Hotel Anauco Hilton, Edgar Meinhardt-Iturbe, Manuel Meinhardt-Lares y Michael J. Cooper (autor del guión), presentaron públicamente un original proyecto para realizar una película basada en la vida de Simón Bolívar y que se llamaría Bolívar: The Liberator. La novedad del proyecto radicaba en la idea de financiar la película con inversionistas privados que podían comprar participaciones a un precio de 10.000 bolívares cada una. La promoción buscando inversores se hizo en vallas por toda la capital, prensa y televisión.

El día de la presentación del proyecto se dio como fecha de estreno de la película el mes de noviembre de 1999, a pesar de que ninguna de las estrellas anunciadas como protagonistas había confirmado su participación. Entre estos actores mencionados para encarnar el papel de Simón Bolívar se encontraban Johnny Depp, Andy García, Antonio Banderas e incluso se llegó a hablar de Tom Cruise. Pero la lista de famosos que se mencionaban como copartícipes del proyecto no se detenía ahí, pues para ocupar la silla directorial de este magno proyecto se anunció en un principio a Alan Bridges y más adelante a Francis Ford Coppola. Desde el punto de vista histórico, también decían contar con un peso pesado: su asesor sería el ilustre historiador José Luis Salcedo Bastardo, autor de uno de los libros sobre Simón Bolívar más leídos en Venezuela: Bolívar: un continente y un destino.

Los años pasaron y a pesar de no concretarse el proyecto del largometraje, se anunció que antes de la película se realizaría una miniserie (la cual según el proyecto original iba a ser realizada paralelamente a la película), para con cuyas ganancias conseguir los fondos que faltaban para completar el proyecto. Aún en el año 2002 el señor Meinhardt-Iturbe seguía diciendo que el proyecto sería realizado y que solo faltaba más dinero.

En su página web, la cual sorprendentemente sigue activa (www.proyectobolivar.com), se define a la película como un “drama épico que será filmado en locaciones de América del Sur, el Caribe, Inglaterra, Francia, Italia, España y Estados Unidos. Contará con estrellas de nivel internacional y su elenco secundario de más de treinta personas harán a esta historia de pasión en la búsqueda de una nueva era para el destino de un continente”. Además habla de un presupuesto de 100 millones de dólares (solo para hacerse una idea de lo ridículo de este monto, podemos decir que cada una de las películas de Harry Potter costó aproximadamente 125 millones de dólares).

¿Quién es el culpable? ¿Fue una estafa o un proyecto que no funcionó? Pues eso depende de a quién le preguntemos. Michael J. Cooper, guionista y ex-presidente de la compañía constituida para encargarse del proyecto, culpó a Meinhardt-Iturbe de haber perpetrado un desfalco millonario; mientras que este culpa a Cooper de haber abandonado el proyecto, después de lo cual empezó una campaña de hostigamiento para lograr que le pagaran 5 millones de dólares.

La idea era buena. Los venezolanos estábamos dispuestos a ser socios de ese maravilloso proyecto, pero fuimos engañados en nuestra buena fe y fervor patriótico. El proyecto Bolívar: The Liberator era, parafraseando al Libertador, un proyecto aéreo.

@serranoart