• Caracas (Venezuela)

Arsenio Henríquez

Al instante

Una nueva constituyente

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Ya está suficientemente demostrado que la política determina lo económico, lo social y hasta lo cultural en nuestra sociedad. Que son tres instituciones de la política la causa fundamental del desastre y de la crisis que actualmente vivimos los venezolanos. Que el Estado, el gobierno y el presidencialismo son el origen y el comienzo de las calamidades, los desequilibrios y las angustias que hoy padecemos.

Las precitadas instituciones políticas tienen su naturaleza jurídica –como dicen los abogados– en la Constitución y las leyes, que son elaboradas según la concepción de la élite política dominante. La actual Constitución fue elaborada bajo criterios y concepciones que hoy a todas luces evidencian sus fracasos. Una Constitución estatólatra, gobiernera y presidencialista que no deja espacio para la real participación de la sociedad civil y que lo acapara, lo abarca y lo domina todo, no puede tener ningún resultado positivo.

Vivimos en una sociedad donde el poder político cierra y obstaculiza el emprendimiento, persigue y reprime la propiedad privada, anula la participación de los ciudadanos; el sistema electoral es absolutamente polarizado, injusto y excluyente; el sistema judicial responde a los intereses del Poder Ejecutivo y el Parlamento considera que la confrontación política es la vía para superar la crisis.

Vale decir, la vida de los ciudadanos esta totalmente estatizada y controlada por instrumentos políticos que desnaturalizan conceptos y valores elementales como democracia, ética, igualdad y libertad.

En razón de lo cual consideramos que un referéndum revocatorio, una enmienda constitucional, una reforma constitucional o la renuncia del presidente no persiguen solucionar de raíz el problema que están padeciendo los ciudadanos. Lo que es urgente para el país es discutir el modelo y la concepción  de sociedad que genere prosperidad y calidad de vida para los ciudadanos. Y en ese sentido proponemos la convocatoria a una asamblea nacional constituyente que permita la transformación y la eliminación del Estado en ámbitos que le corresponden a la sociedad civil actual, y la posibilidad de crear un nuevo orden jurídico, político, económico y social que supere todas las ineficiencias y los adefesios de la actual Constitución.