• Caracas (Venezuela)

Armando Janssens

Al instante

Cuatro décadas de acción popular

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Con emoción escribo este título que de manera sencilla nos habla de una gran aventura social, reflejada hoy en día, en el Grupo Social CESAP. Cuando hace cuarenta años iniciamos con un grupo de jóvenes estudiantes de diversas universidades y liceos, la construcción del hoy tan conocido Centro de Formación Pozo de Rosas en los altos de San Pedro cercano a Los Teques, no podíamos imaginar el impacto y las consecuencias de esta iniciativa.

Lo que nació en aquellos tiempos, desde una profunda inquietud  cristiana y humana a favor de los sectores populares, se quiso expresar en la construcción de un Centro de Animación de las Actividades Comunitarias. Así dando la oportunidad a muchos participantes de todo el país, en un ambiente de belleza y sosiego, formar y capacitarse en procesos organizativos y de fortalecimiento de nuestros sectores populares. Era una época donde el país estaba avanzando  en los campos social y económico, y era más que necesario que la gente de nuestros barrios y pueblos participara en este ascenso social en la búsqueda y la construcción de la “Sociedad de Todos”.

La expansión de esta iniciativa fue y sigue siendo llamativa. Después de inaugurar el Centro de Formación “Pozo de Rosas” e iniciar un intenso programa de “FormAcción”, junto a los programas de alfabetización, con la metodología de Pablo Freire y el trabajo con grupos de mujeres organizados en Círculos Femeninos Populares, nacieron los Centros Regionales en Barquisimeto, Mérida, Maracaibo, Valencia, Maracay, luego en Barcelona, Cumaná, Valera, y nuestro Centro Don Bosco en el barrio Chapellín. Hoy en día siguen prestando sus servicios: el Centro Campesino “Los Pinos” en la Península de Paria, el Centro de Formación “Nuevo Pueblo” en el Manzano de Barquisimeto, y el Centro Campesino “Mucuchíes” en ese bello pueblo andino del mismo nombre. Todos estos Centros complementan la profesionalidad humana, construida a lo largo de los años, que permite que miles de personas y centenares de grupos encuentren las mejores condiciones para trabajar sistemáticamente en su capacitación y crecimiento humano y comunitario.

Y no olvidar la incorporación de CISOR, que hoy en día es un gran Centro De Investigaciones Sociales al servicio de muchos interesados, asegurando un basamento  sociológico al conjunto expuesto.

En estos últimos tiempos estamos ampliando nuestra acción en nuevas regiones como El Delta, Táchira, Monagas y, eventualmente hasta Apure, como expresión de la energía positiva y audaz de avanzar en momentos tan delicados y complejos.

La semana antepasada, celebramos estos cuarenta años, finalizando este bello día de convivencia y estudio, con el bautizo de un libro: 40 Años de CESAP”. Una trayectoria de actuación de Acción Popular (*). Un rico documento preparado por Charo Méndez y Susana Pons que se adentra en la variada historia de este institución que, a pesar de vivir todas las tensiones y limitaciones de este tiempo, logra adecuarse, adaptarse, sin perder el norte de su misión, que invariablemente apunta sobre la participación, la democracia y la autonomía de nuestra acción en profundo respeto a la dignidad humana y los consiguientes derechos que broten de allí.

Como lo describen las dos autoras, el  relato evidencia la impresionante variedad temática en la que ha actuado CESAP: “Si bien Formación y Organización fueron y son sus esenciales pilares, en la revisión de su recorrido nos topamos con alfabetización, educación, comunicación, cultura, salud, nutrición, vivienda, ambiente, saneamiento, ecología, economía, microfinanzas, emprendimiento, agricultura sostenible, comercio solidario, políticas públicas, pobreza, desarrollo social.”

“En esta variedad nos llamó la atención que incursionaron en casi todo: crecimiento personal, sexualidad, catequesis, periodismo, audiovisuales, fotografía, teatro, títeres, juegos educativos, cuentos infantiles, artesanía, huertos, unidades de consumo, banco de insumos agrícolas, plantas medicinales, medicina familiar, acueductos rurales, rehabilitación física de barrios, derechos humanos, derechos laborales, derechos juveniles, derechos de la mujer, derechos de la familia, participación, ciudadanía, sociedad civil. Democracia, justicia de paz, violencia, gestión de riesgos.”

“También nos encontramos con públicos diversos de su acción: mujeres, jóvenes, adultos, niños, familias, parejas, facilitadores, campesinos, productores agrícolas, extensionistas agrícolas, indígenas, comités de salud, asociaciones de vecinos, bibliotecas, cooperativas, microempresas, consumidores, multihogares, sociedades de padres y representantes, parroquias, comunidades educativas, escuelas, promotores de salud, juntas socio sanitarias, asociaciones comunitarias de vivienda, juntas de agua, juntas de usuarios de sistemas de riego, consejos comunales, bancos comunales, consejos locales de planificación, alcaldías, gobernaciones y empresas”.

Pero lo que es el núcleo más valioso de esta institución, es sin duda su equipo humano que hoy en día cuenta con unas 220 personas entre directivos, profesionales y administradores, personal de apoyo y los Colaboradores Permanentes. Sobre ellos reposan las responsabilidades compartidas del trabajo diario y de las líneas del futuro.

Desde su origen, CESAP se ubicó como organización de inspiración cristiana, y como tal se vincula y se nutre en muchas partes con enfoques de nuestra iglesia, sin excluir los nuevos movimientos religiosos existentes. Como movimiento laical actúa con entera autonomía y no tiene vínculos de dependencia con respecto a grupos políticos ni económicos, ni nacional, ni internacionalmente. Logró, en los primeros largos años, colaboración de agencias de ayuda vinculadas a las iglesias, y luego de algunas fundaciones diversas, pero siempre guardando su soberanía y autonomía. “Ni se compra, ni se vende“. Hoy en día sigue necesitando apoyo externo que surge desde la responsabilidad social, pero gran parte de sus actividades se autofinancian o logran cubrir parte importante de sus actividades.

Su estructura de funcionamiento es lo más horizontal posible aplicando la metodología de la “construcción colectiva” de las decisiones y en el diseño de los variados proyectos. Como fácilmente es de imaginar, hemos vivido muchos buenos momentos, pero igualmente malos ratos. Pero el arte de construir consensos y de dar tiempo a la maduración hasta llegar a acuerdos, han dado resultados que sin duda nos garantizan el futuro

Dar gracias, es ahora una obligación moral de parte de todos nosotros. Dar gracias a mucha gente e instituciones que nos han dado apoyo y brindado confianza para enfrentar la variedad de situaciones complejas que se nos han presentado. Dar gracias a nuestra iglesia que nos aguantó y hasta logra valorizarnos hoy en día. Dar gracias a los que dieron lo mejor de su vida, y que ahora a su avanzada edad, reciben la estima y el apoyo de todos nosotros. Y doblemente gracias a los miles de grupos y personas que con su participación en las actividades, nos dieron su confianza y reconocimiento.

Y sobre todo: Gracias a Dios que nos ha dado capacidad y energía divinas para realizar lo que siempre soñábamos: Servir a nuestra gente como Jesús lo hubiere hecho.

(*)El libro puede ser descargado (solidariamente como corresponde) de nuestra página web http://www.gruposocialcesap.org/