• Caracas (Venezuela)

Antonio Sánchez García

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Antonio Sánchez García

Cuba, la FANB y la MUD. Una mesa de tres patas

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Muerto Chávez y desaparecido con él el corazón, el impulso, el ímpetu y la legitimación de su autocracia, el régimen que deja tras suyo se sostiene en los únicos auténticos factores de poder: Cuba y las fuerzas armadas. Con una asistencia voluntaria de intereses varios, que le permite el desempeño sin mayores traumas: la MUD. Es la mesa de tres patas, único soporte de Nicolás Maduro y los suyos. Si cualquiera de esos tres factores le restara todo respaldo, el régimen no se sostendría más allá de un corto lapso de tiempo.

Lo que resta del alma del proceso, su sostén ideológico y su justificación histórica, lo que podríamos llamar su izquierda revolucionaria, ha abierto los portones de la discordia y amenaza con retirarle afectos y respaldos. Como lo demuestran las epístolas de dos de sus apóstoles: Jorge Giordani y Héctor Navarro. Mascarones de proa del chavismo puro y duro y puente, seguramente ya definitivamente roto, entre el proceso y la utopía. Imágenes de una discordia que recién comienza, pero se irá desgajando día a día hasta alcanzar un ritmo endemoniado e irrefrenable.

Ambas misivas desnudan la naturaleza absolutamente pragmática, carente de toda ideología, que no sea el crudo afán de poder de una camarilla cívico militar por continuar disponiendo a su antojo de los todavía ingentes recursos de la república. De allí los dos hechos más resaltantes del testamento de Giordani: confiesa su distanciamiento irreparable con Nicolás Maduro nada más producirse la muerte de Hugo Chávez –lleva, así lo dice, más de un año intentando comunicar sus desavenencias con el curso implementado por el heredero nada más hacerse con el poder–. Y el grueso de su denuncia va dirigido a la malversación y abuso de los recursos públicos en connivencia con factores ajenos al proceso. Incluso extranjeros. En otras palabras: la renuncia a los ideales socialistas del comandante y el escandaloso desfalco de los recursos con fines ajenos al bien público. En una palabra: dobla las campanas por el fin del llamado socialismo del siglo XXI, la naturaleza socialista revolucionaria del chavismo y su conversión en una mera dictadura de arribistas y aprovechadores.

Los reclamos de lo que podríamos denominar los ideólogos del proceso, respaldados por su plataforma mediática –Aporrea– deja ver un hecho verdaderamente abominable: el gobierno cubano no tiene otro interés en el régimen que sustentan y la manutención del agente que pusieran a su cargo, que extraerle a Venezuela cuanta riqueza puedan, para alimentar sus exangües vías de supervivencia. Si en la insólita declaración del cantautor emblemático del castrismo durante medio siglo, Silvio Rodríguez, acaba de confesarse confundido por la grave situación que viven los sectores populares de su país –una realidad que nada tendría que ver con el futuro que ha mantenido viva la utopía y su propio reservorio de imágenes trovadorescas– es de imaginarse a qué estado de miseria e indefensión llegarían los pobres de la revolución –la población entera, salvo la nomenklatura– si la pérdida de su control sobre Pdvsa y nuestros recursos los dejara sin los 5.000 millones de dólares y los 120.000 barriles de petróleo diario que bombean de nuestro subsuelo. La debacle. Cosa de la que Silvio Rodríguez debiera, por lo menos, tener noticias, siendo o habiendo sido un diputado de la asamblea castrista.

Si los intereses de Cuba, del Alto Mando y las jerarquías de las fuerzas armadas, así como de la camarilla golpista que administra al Estado venezolano como estricta fuente de recursos a ser saqueados, están claros –gansterismo y proxenetismo puros–, cabe la pregunta sobre las razones e intereses de los secretarios generales de los partidos dominantes en la MUD para continuar dándole sostén a una fantasmagoría delincuencial como la que hoy asfixia y saquea a Venezuela.

El tema es demasiado delicado y complejo como para despacharlo en un santiamén. Será objeto de nuestro próximo artículo: ¿Por qué la MUD respalda a Nicolás Maduro?

@sangarccs