• Caracas (Venezuela)

Antonio Ecarri Bolívar

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El 23 de Enero nos llama a la política

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Los dictadores odian que la gente intervenga en política, porque obviamente les interesa gobernar autoritariamente sin obstáculos de ningún tipo y, por eso mismo, reprimen a todo el que quiera opinar libremente. Recuerdo el famoso consejo de Francisco Franco cuando le preguntaron que como buen “pater familiae” de todos los españoles ¿cuál sería su mejor consejo para sus gobernados? Y él respondió: “A todos mis compatriotas el mejor consejo que les puedo dar es que hagan como yo… ¡no se metan en política!”. Claro, lo dijo cínicamente un señor para quien la política era la oposición a su régimen que ya duraba apenas 37 años y que no continuó gracias a la intervención del otro Señor, con S mayúscula, que se lo llevó de este mundo.

En Venezuela, de los 204 años que llevamos de vida republicana, solo hemos hecho política, los ciudadanos, durante los 40 años de democracia. El resto del tiempo hemos vivido bajo la bota militar que hace política por los demás porque, obviamente, si usted y yo no participamos con el cuento de que “la política es solo para los políticos”, porque “yo me dedico es al cuidado de mi familia”, no se pasean por el hecho que “su” familia, aunque usted no quiera participa de la política: cuando sus hijos van a la escuela y no hay clases, cuando su esposa va al mercado y no le alcanza el dinero, al igual que cuando usted no consigue trabajo, porque “la política” del gobierno es un desastre y se mantiene, porque… ¡usted, no participa!       

Miguel Otero Silva, uno de los ciudadanos que jamás dejó de hacer política, dijo a propósito del día que hoy conmemoramos y que ocurrió hace 57 años: “No es posible intentar análisis político alguno sin antes rendir un tributo emocionado al pueblo, qué digo al pueblo, a la nación entera, por la lección de valentía, de dignidad y de civismo que acaba de dictar frente a las ametralladoras y las peinillas de la dictadura. (…) La gloria es de todos por igual”. Lo más importante, creo yo, de lo dicho por Miguel Otero es que destacó el hecho de que “la nación entera dio una muestra de dignidad y civismo”, es decir, que participamos todos como ciudadanos, que es el título más honorífico que nos pueden dar a los habitantes de un país cuando actuamos como sociedad, es decir, como socios, pues “la gloria será de todos por igual”. El 23 de Enero de 1958 renació en Venezuela la civilidad de nuestra sociedad, porque todos actuamos en política, ese día glorioso, como socios, como ciudadanos. No en vano Rómulo Betancourt, padre de la civilidad venezolana, cuando quería dirigirse al pueblo nos llamaba “conciudadanos”. 

Fernando Savater, quien padeció la dictadura franquista y hoy combate el terrorismo absurdo del nacionalismo etarra, dice sobre la política y su correlato, la democracia, algo que traemos en nuestro auxilio: “La democracia es una herramienta para solucionar problemas, tan útil como la llave inglesa en lo suyo, pero si dejas la llave inglesa sobre la mesa sin tocarla no se apretará una sola tuerca; pues con la democracia pasa exactamente lo mismo, por sí misma no resuelve nada. (…) es un instrumento para luchar por las ideas que nos gustan, y oponernos a las que no nos conviene, y unas veces sale bien y otras mal, pero no podemos echarnos a dormir”. Así que usted, conciudadano, no deje solo a los políticos y no se quede esperando en su cama que alguien resuelva por usted. Participe, que es el mejor homenaje que se puede hacer a quienes ofrendaron su vida durante la dictadura y que hoy los recordamos, al cumplirse otra aniversario del 23 de Enero de 1958, el día que salimos a la calle, los venezolanos, y nos comportamos como políticos…¡todos! Hagámoslo de nuevo.   

aecarrib@gmail.com

@EcarriB