• Caracas (Venezuela)

Antonio Ecarri Bolívar

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Antonio Ecarri Bolívar

Discurso feminista y represión machista

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En el empeño de este gobierno para convencernos que somos una especie de gaznápiros, la Ministra para la Mujer nos discursea con el caradurismo típico del régimen, asegurando que la revolución “viene estableciendo programas y proyectos que sancionan y previenen la violencia de género”. 

Igualmente, la “Defensora del Pueblo” dice, con sarcasmo similar, que su organismo defiende a la mujer venezolana de toda violencia contra la mujer.

Mientras oímos los discursos “feministas” de la Ministra y la Defensora, el mismo día, la dirección de AD en Carabobo denunciaba​:​

“El inicio de un juicio penal contra una compañera de la juventud de nuestro partido, Sorángel Alejandra Núñez, procesada por el simple hecho de protestar, pacíficamente, pidiendo la libertad de sus compañeros estudiantes presos y asesinados por este gobierno. Una aberración contra una joven de apenas 20 años de edad”. Su madre, Zurima Briceño, dirigente de AD en la Parroquia Miguel Peña de Valencia, afirmó con vergüenza venezolana, que su madre fue presa por la policía política de Pérez Jiménez y ahora su hija también sabe lo que es sufrir la represión de otra tiranía; mientras ella pasó cuarenta años de libertad, durante el régimen democrático, a pesar de haber participado en protestas contra aquellos gobiernos”.

Carabobo ya había pasado por el dolor de ver asesinadas dos estudiantes con un futuro promisor: Génesis Carmona, de apenas 22 años de edad, por un cobarde disparo en el occipital y Geraldine Moreno, de sólo 23 años, frente a su casa, por perdigones de acero en vez del plástico que debe usar en manifestaciones la GNB. Mientras a Sorángel la procesan privada de libertad, a los guardias nacionales acusados de estas muertes los procesan en libertad. También en Carabobo habíamos visto el vídeo donde una funcionaria de la GNB golpeaba con su casco hasta inutilizar a Marvina Jiménez por salir a protestar. Hoy la enjuiciada es Marvina y no su agresora.

Ahora, vemos la noticia que anuncia las ridículas acusaciones de Magnicidio contra María Corina Machado y de “conspiración” contra la dirigente estudiantil Gaby Arellano. Cualquier cosa podemos esperar, de un poder judicial parcializado, contra estas dignas mujeres venezolanas quienes siempre tendrán la solidaridad de todos los sectores democráticos.

En torno a la persecución de este régimen contra la mujer viene a cuento recordar lo que denunciaba Rómulo Betancourt estaba ocurriendo durante la tiranía perezjimenista, sin precedentes en nuestra historia republicana: “Es muy lamentable a los extremos que llegó la sevicia de la dictadura de Pérez Jiménez, contra sus oponentes, para rebasar todos los límites, para superar cuanto de salvaje se había hecho por Gobierno alguno en Venezuela, y acaso de América Latina, el encarcelamiento, befa y tortura se materializó sobre numerosas mujeres. (…) Había sido tradición nacional, un poco heredada del concepto hidalgo de raíz hispana, la de respetar siempre a la compañera del hombre. En la tormentosa etapa del siglo XIX, con sus guerras cruentas y sus rudos gobiernos autoritarios, la cárcel y el exilio fueron reservados a los varones. Aún Juan Vicente Gómez, con todo y lo primitivo que fue su régimen, se detuvo ante el valladar del respeto a la condición femenina”.

Esa denuncia de Betancourt terminó de desprestigiar a aquella oprobiosa dictadura. Los jerarcas de este gobierno pueden terminar peor que aquellos tiranos y se equipararán, si siguen atentando contra las mujeres, a las autocracias bárbaras que creíamos extinguidas. Oímos el discurso de la Ministra y el de la Defensora del Pueblo, pero el silencio de ambas frente a la represión… ¡es machista!

PS: El CES de AD en Carabobo exige la libertad de todos los presos políticos en esta Navidad, pero le ha pedido al gobernador Ameliach su intermediación, por ​la reconocida influencia​ que tiene en el Poder Judicial carabobeño​, para lograr la libertad de los tres estudiantes llevados a juicio, con especial énfasis en una mujer carabobeña: nuestra compañera de la juventud de AD, Sorángel Alejandra Núñez, en cuyo expediente reposan las pruebas, indubitables, que determinan su inocencia de todo cuanto se le acusa.