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Ángel Cervini (1901-1980)

Ángel Cervini

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El “viejo” Cervini recibió diversos reconocimientos, entre los que se contaba ser miembro de la Legión de Honor de Francia

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A los 6 años de edad vendía pan para ayudar a su padre, pero años más tarde se convertiría en presidente, director y fundador de industrias metalúrgicas, de productos comestibles y de construcción en el país, incluido el Banco Nacional de Descuento.

El “viejo” Cervini recibió diversos reconocimientos, entre los que se contaba ser miembro de la Legión de Honor de Francia, aunque siempre se refería a las condecoraciones como “la quincallería”. Rechazaba la publicidad en la misma medida en que le gustaban la acción y el trabajo. Fedecámaras, la Cámara de Industriales de Caracas, el Consejo Venezolano de la Industria y la Asociación Pro Venezuela nacieron en parte gracias a su empeño.

Cuando se le impuso la Orden del Libertador, fue bautizado como “el hombre de los cinco tiempos”, en referencia al protagonismo que mantuvo durante cinco décadas en el acontecer económico nacional. El maestro Cervini –como también le decían– fue un empresario que amó de forma entrañable a su país, y fue esa pasión la que lo llevó en 1958, después de haber presidido Fedecámaras por dos años, a fundar Pro Venezuela junto con Alejandro Hernández y otros empresarios. El año siguiente a su muerte, Conindustria le rindió un homenaje a quien sigue siendo presidente honorario de la organización.

En el acto su hijo Reinaldo Cervini –entonces presidente de Pro Venezuela- habló de su padre como abogado por necesidad, banquero ocasional, agricultor por herencia e industrial por vocación pasionaria: “Aquí en Caracas es su raigambre definitiva al proceso industrial. Avizora con fe nacionalista una Venezuela diferente. Es el nervio industrialista que lo mueve y es también la mano generosa de pioneros industriales de la Venezuela de principios de siglo la que se tiende abierta y amplia para ayudar a este hombre, empecinado por vivir luchando para que no decaiga su actividad creativa. Es la fábrica de tomates en Valencia, es la compañía Las Llaves en Puerto Cabello que dará origen a Mavesa, es la fábrica de Cementos Carabobo donde alienta sus primeras emociones como industrial”.

En la misma ceremonia, Cervini leyó parte de una carta que le dedicara el escritor y economista Orlando Araujo a quien fue su amigo y también maestro: “Desde mi débil corazón de izquierda, abierto y sin corbata, te regalo una flor de pascua y el canto de los pájaros del Ávila, que me han traído un chisme muy de mañanita: sucede que Alejandro Hernández y Ángel Cervini le están fundando una Pro Venezuela a Dios”.