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“Volar, para mí, es libertad”

 Frank Tovar

Frank Tovar

Verlo en el cielo un y perderse entre las nubes es una especie de catarsis para quien ha tenido una semana ajetreada. No es un pájaro, no es un avión.  Es Frank  Tovar, quien en algún momento en su vida creyó que volar era posible 

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Su espíritu aún conserva las ilusiones de niño intactas. Quería llegar a lo más alto y a los 9 años se dio cuenta de que no necesitaba alas para ello. No necesitó carros o soldados para entretenerse  en su tiempo libre, el parapente se convirtió en su juguete favorito. Poco a poco en los aires descubrió lo que es ser libre. Le resulta difícil contestar pero tiene bastante claro que cuando las nubes lo envuelven y  él se convierte en parte del paisaje, es lo más cercano al sentimiento; es su momento para  despegar los pies de la tierra y conectarse con su realidad.

“Yo lo llamo libertad porque yo mismo decido hacia donde quiero ir y me desconecto totalmente del mundo. Allí no existen presiones ni nada que me perturbe”,  asevera.

Escribiendo su historia

Frank no disimula su alegría cuando le preguntan cómo empezó  tan joven en el parapente. Su respuesta es la de una persona agradecida, no solo con un hombre, sino con la vida: “Cerca de mi casa (Guatire) había una zona de vuelo y siempre los veía volar desde niño. Yo comencé a volar a los 9 años de edad con un grupo de niños de muy bajos recursos, yo era uno de ellos”.

El nombre de Herminio Cordido le trae recuerdos, un piloto que vio a Frank ávido de sueños y le dio las herramientas para materializar sus metas: ser exitoso volando parapente. Años después, Frank se ubica en el puesto número 5 de los mejores de Venezuela y entre los 100 mejores del mundo. Es su manera de dar las gracias a Cordido, quien ahora vive en Canadá con su familia. 

Con su parapente estudia minuciosamente el clima y la dirección del viento antes de emprender el vuelo. Revisa el estado antes de colocarse el arnés y los ganchos en las piernas y el pecho. El casco no debe faltar. Comenta que desde La Victoria, estado Aragua, se ha despegado y han logrado llegar, volando, hasta Barquisimeto. Frank vive de ser libre. Su sueño de infante, de tocar el cielo, se convirtió en su profesión, en su estilo de vida.Libertad para él es vivir de lo que ama: “Moverme a otros lugares volando, es para mí, libertad.Me siento totalmente libre cada vez que salgo a volar solo, es mi momento”.Antes de volar, Frank debe correr un poco para que el parapente agarre su forma aerodinámica y despegue. Asciende en pocos minutos y recorre el cielo con agilidad y libertad, con la misma ilusión del niño que alguna vez creyó que podría volar.