• Caracas (Venezuela)

Andrés Volpe

Al instante

La degradación moral del Estado

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

The only proper, moral purpose of a government is to protect man’s rights.

Ayn Rand.

 La masacre de Ocumare del Tuy y el motín en la sede de la Policía Nacional Bolivariana en Catia son hechos que irrumpen en la realidad del país empapados en costumbre y, peor aún, son hechos de duración efímera que deben darle paso a los demás sucesos trágicos que están por ocurrir, cargados de violencia, evidenciando la desidia de Maduro y perpetuando así la repetición infinita del golpe del cincel que degrada el tejido moral de la sociedad, cayendo sobre la roca infame de la que nace el hombre nuevo y revolucionario, moldeando a aquel que nace y aprende a banalizar la muerte, ya que él mismo sufre desde que entiende que la vida se le respeta si él aprende a asesinar, propagando así el culto de matar por matar, entre gatillos y pólvora, sintiendo el morbo de ver sangre correr, por cuanto el barbarismo es lo que queda para aquellos que nunca conocieron la felicidad de los que duermen sin miedo, porque son ellos, los que gobiernan y presuntamente aún duermen sin miedo, los que creen que la realidad se puede evitar mirando hacia la nada, directamente a los ojos del líder galáctico, vistiéndose de rojo, aferrándose a una ideología basada en la criminalidad y el anacronismo, esperando que el Estado se acomode entre comunas y colectivos, misiones y más misiones, haciendo evidente que en el país se recompensa solo a aquellos que corruptamente actúan en el aseguramiento de sus propios intereses, socavando las bases morales del Estado, sometiendo a la injusticia y al hambre a todos por igual, erosionando su legitimidad de origen y ejercicio, constituyéndose de este modo en dictadura, aquella donde se crean los incentivos para el florecimiento de una sociedad de criminales que, sin ningún límite ni freno, asesina a policías por sus armas y destruye la dignidad de la vida, ya que esta, dentro de los grandes esquemas de la colectivización, poco importa y, por tanto, se hace leve y flota como las balas que le dan muerte a tantos venezolanos que, tratando de sobrevivir, ven cómo el Estado empieza a desparecer, conformándose en un Estado fallido, para darle paso a la anarquía que borbotea de la masacre de Ocumare del Tuy y el motín en la sede de la Policía Nacional Bolivariana en Catia.

 

@andresvolpe