• Caracas (Venezuela)

Andrés Cañizález

Al instante

De sacudones o revolcones

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@infocracia

 En los últimos meses el gobierno ha usado una estrategia de comunicación política que, desde el punto de vista netamente comunicacional, parece haberle sido útil. Y aseveramos eso en vista de que ha apelado en varias ocasiones a la misma estrategia, aunque ha bautizado de forma diferente los anuncios en materia económica y gubernamental.

Veamos en primer lugar los términos usados por el gobierno y por el presidente Nicolás Maduro. El 22 de abril el jefe del Estado anunció que el 1° de mayo anunciaría un “revolcón” en materia económica. Según el Diccionario de la Real Academia, revolcar significa “derribar a alguien y maltratarlo, pisotearlo, revolverlo”, y en un sentido coloquial se entiende que un revolcón es “vencer contundentemente a un adversario en una disputa o discusión”. El año pasado, asimismo, Maduro anunció un “sacudón” en relación con cambios profundos en su equipo de gobierno. Igualmente el diccionario define sacudón como “una sacudida rápida y brusca”.

En materia política, generalmente, las palabras no se usan al azar. No creo que Maduro haya usado tales términos por ignorancia. Podemos preguntarnos entonces, qué ha ocurrido con estos sacudones o revolcones que no han sido tales. Por qué no ha habido ni en materia gubernamental una sacudida rápida y brusca, ni en materia económica tampoco se venció profundamente a un adversario, ni se le revolvió.

Desde mi punto de vista, estos anuncios de sacudones o revolcones en primer lugar son parte de una estrategia de copar la atención de la opinión pública. El gobierno no solo controla los medios privados y tiene una enorme plataforma de medios oficiales, sino que además tiene acciones comunicativas que buscan copar la atención sobre los temas de su interés, y eso obviamente tiene como efecto que se desvíe la atención (así sea momentáneamente) sobre aquellos asuntos que le afectan negativamente.

Vamos a verlo de esta forma. Si en medio de la peor crisis económica en el país, en las últimas décadas, una crisis –además– en la cual el gobierno tiene una responsabilidad directa debido a su ineficiencia y corrupción, se logra desviar la atención, así sea por corto tiempo, es una ganancia. Mantiene la atención de la opinión pública y además esa atención no gira en torno a sus errores.

Les pregunté a mis estudiantes del curso de comunicación política que dicto para la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) sobre las razones de anunciar sacudones o revolcones que luego no son tales. Algunas respuestas coincidían con lo ya señalado, que básicamente tiene que ver con desviar la atención de lo que le afecta negativamente al gobierno o en todo caso copar la atención del público.

Otras respuestas de mis estudiantes daban explicaciones diferentes. Uno de ellos cree que el gobierno anuncia cosas que parecen de mayor gravedad para que luego sean aceptadas –sin chistar– decisiones aparentemente menores. Otro planteó el problema de los factores de poder divergentes en el seno del gobierno, y la falta de poder de decisión real de Maduro, ya que debe consensuar sus medidas. Otro aseveró que utiliza tales términos para tratar de demostrar que tiene poder. Una estudiante apuntó que se preparaba al país para un escenario de conflicto.

El gobierno de Maduro, como lo hizo en su momento el del fallecido Hugo Chávez, le presta mucha atención a lo comunicacional. Eso es un asunto que no podemos perder de vista.