• Caracas (Venezuela)

Andrés Cañizález

Al instante

Andrés Cañizález

¿Gobierno de calle?

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En los primeros meses de su gestión no existen evidencias notables de que efectivamente Nicolás Maduro haya sido eficiente, y menos aún hay muestras de que la gente así lo considere. Recientes estudios de opinión, de firmas con credibilidad, muestran en realidad a un gobierno que en corto tiempo, en eso que suele considerarse la luna de miel, ya está haciendo aguas en materia de percepción pública. Maduro, al contrario de Hugo Chávez que podía sustituir la gestión con su carisma, se empeña en mostrarse como un hombre de gestión. La dinámica económica, por todos padecida, es la muestra más notoria de su mala gestión al frente del gobierno de Venezuela. Pero esa es harina de otro costal.

Fijemos la atención en otra idea. Esa de que estamos ante un gobierno de calle. Sería un gobierno de calle si efectivamente ocurriera un diálogo directo entre gobernante y gobernados. Eso tal vez tuvo lugar en los primeros años de Chávez. Desde entonces, y con mayor fuerza hoy, todos estos actos públicos terminan siendo una coartada perfecta para dedicarle tiempo de televisión a quien ejerce el poder. El pueblo termina siendo una suerte de decorado, sin posibilidades reales de interacción o participación. Aquellos que son mostrados en la pantalla junto al gobernante resultan cuidadosamente escogidos, se revisa lo que dirán en pantalla, por esa razón muchas de estas transmisiones parecen un calco de otras. En aquellos casos en los que Maduro sale de su zona de confort, es decir los edificios gubernamentales, se monta con antelación una suerte de set televisivo. Como sostuvimos en los años del presidente Chávez, la principal obsesión oficial no es llevar adelante una política pública que satisfaga necesidades, sino mostrarse públicamente en tal acción. Toda una distorsión, sin duda alguna, signada por la lógica televisiva que marca a quienes ejercen el poder en Venezuela.

El gobierno de calle no es tal, lo que ocurre es una puesta en escena televisiva. Las cifras del @cadenometro (recomiendo seguir esta cuenta en Twitter), un proyecto de Monitoreo Ciudadano, arrojan luces sobre la dinámica gubernamental.

Desde el 5 de marzo, cuando se hizo público el fallecimiento del presidente Chávez, Maduro ha estado en cadena nacional durante 86 horas, eso significa que cada día durante 32 minutos se interrumpe la programación habitual de toda la radio y la televisión de Venezuela para que una sola voz hable, el resto de la nación debe escuchar y ver forzosamente. Maduro no tiene el fuelle discursivo de Chávez, y eso lo han entendido él y sus asesores, y por tal razón ha optado por una política de cadenas nacionales de radio y televisión de corta duración pero con una alta frecuencia. Estas cifras pueden verse en el sitio web http://www.monitoreociudadano.org El gobierno de set de TV no se detiene, obviamente, en las cadenas nacionales de radio y televisión. Se abusa en el uso partidista de los medios de comunicación administrados por el Estado. Ese Maduro que quiere presentarse como eficiente, en verdad usa la pantalla pública para atacar y descalificar a adversarios políticos, llegando incluso al extremo de que los candidatos del Partido Socialista Unido de Venezuela, para las elecciones municipales del venidero 8 de diciembre, fueron anunciados por Maduro (¿jefe de Estado o líder partidista?) a través de la señal de Venezolana de Televisión. Este video, por cierto, puede verse en el canal de Monitoreo Ciudadano en la red Youtube: https://www.youtube.com/user/yomonitoreo Además de sus 32 minutos diarios en cadena, Maduro aparece cada día 101 minutos en la señal de Venezolana de Televisión, con alocuciones e intervenciones de diverso tipo e importancia, entre el 3 de junio y el 9 de agosto de 2013. De su jornada al frente del gobierno, Nicolás Maduro dedica 2 horas y 13 minutos diariamente a estar frente a las cámaras de televisión. Lejos está de ser un gobernante de calle, a menos que Maduro confunda calle con set de televisión.