• Caracas (Venezuela)

Andrés Cañizález

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Elecciones y escenarios

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Comienza una etapa, con el inicio de este mes de agosto, que podríamos catalogar de decisiva en el terreno electoral. Nos separan escasos cuatro meses de las elecciones parlamentarias previstas para el 6 de diciembre. Hay muchas cosas en juego, para todos los actores políticos y para la sociedad en su conjunto, en estos comicios. Como suele suceder en las carreras electorales, comienzan a hacerse predicciones de diverso tipo sobre lo que podría ocurrir en esa jornada electoral y sus repercusiones posteriores.

Algunos analistas que respeto señalan que no puede descartarse la posibilidad de que el gobierno de Nicolás Maduro, usando la figura de la emergencia nacional, pueda suspender las elecciones. No creo, personalmente, que ese sea el escenario más probable pero obviamente en este terreno de las proyecciones tampoco es un asunto que pueda descartarse de plano. Yo me paseo por el escenario de que sí tendremos elecciones parlamentarias en la fecha señalada del 6 de diciembre.

No percibo señales políticas y/o institucionales que apunten a la no realización de elecciones en la fecha ya señalada del 6 de diciembre. La propia realización de los comicios tampoco puede entenderse como un camino allanado para quienes adversan al gobierno. Al contrario, el tiempo que nos separa hasta los comicios serán un período en el que se pondrá a prueba la voluntad de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de llegar unida y dando la pelea. Tocará responder a medidas como las inhabilitaciones dictadas por la Contraloría General (que por cierto contravienen las leyes), decisiones como la del Tribunal Supremo de Justicia de intervenir al partido Copei o eventuales determinaciones del propio Consejo Nacional Electoral (CNE) en relación a la tarjeta única de la oposición. La MUD estará en una suerte de carrera de obstáculos en estos meses previos a las elecciones. Ojalá su dirección política mantenga la sindéresis y la capacidad de respuesta política.

Pese a todo ello, insisto, habrá elecciones según mi punto de vista. En mi opinión en estas elecciones se producirá un cambio sin duda en el sistema político-institucional, con repercusiones para toda la sociedad. El cambio podría expresarse, sin embargo, con diferente naturaleza. En mi opinión las elecciones arrojan dos escenarios, principalmente.

Escenario de asfixia democrática. Si se mantiene la tendencia de rechazo a la gestión de Nicolás Maduro, efectivamente eso se refleja en las urnas pero el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y las Fuerzas Armadas deciden no aceptar la derrota, dando respuestas de diverso tipo que terminen de asfixiar al sistema democrático. Eso podría traducirse en un fraude masivo y abierto o con la aprobación de “leyes” para quitarle atribuciones a la Asamblea Nacional, dejando entonces un cascarón vacío en el poder legislativo. Pasaríamos a un modelo netamente autoritario, que ya no se preocupa por guardar algunas formas democráticas (como respetar el resultado de las elecciones) o desoye por completo a la comunidad internacional, con violaciones masivas a los derechos humanos.

Escenario de transición democrática. Asumiendo que se mantiene el rechazo actual hacia la gestión de Maduro, el voto mayoritario respalda a los candidatos de la MUD y la alternativa democrática logra la mayoría en el seno del parlamento, y –lo más importante- tanto el PSUV como las Fuerzas Armadas acatan el sentimiento popular, dando paso a una Asamblea Nacional plural, en la que se recuperan funciones de contraloría del poder legislativo sobre los otros poderes públicos. Este escenario requiere tanto de la MUD como del PSUV (y las disidencias de ambos bloques) capacidad de diálogo y negociación para dar respuesta a los problemas urgentes del país.

El segundo escenario resiste un análisis más detallado en relación a si la oposición logra o no una mayoría de ¾ partes en la Asamblea Nacional y cómo decide usar ese poder, abriendo otros escenarios de cambio para el 2016 (referéndum revocatorio presidencial, destitución de ministros, renovación de Tribunal Supremo de Justicia y/o Consejo Nacional Electoral). Por todo eso y otras razones que no comentamos aquí, las elecciones del 6 de diciembre serán de primer orden para Venezuela.

@infocracia