• Caracas (Venezuela)

Ana María Matute

Al instante

Si Venezuela hablara

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“No me puede decir que no he tratado de dialogar con usted. Lo primero que he intentado es que se dé cuenta de que hay un problema. Pero con el tiempo este problema ha ido creciendo y ya no es manejable ni por usted ni por mí ni por los dos juntos.

“Lo que usted no quiere ver es que ninguna relación puede construirse sobre la base de la mentira y el irrespeto. Usted está allí, sentado en su silla, como si nada pasara, mientras yo ando dando tumbos por esta casa que se me cae a pedazos. Es su responsabilidad, no puede negarlo, usted debe ocuparse de los problemas porque usted es la cabeza de este hogar. Yo aporto lo mío, yo parí y crié a los mejores hijos del mundo. Usted cree que por llegar allí de paracaidista todo marcha perfectamente en esta casa.

“Cuando hablo de hogar creo que es un sueño. Hace mucho tiempo que estas cuatro paredes no lo son. No hay calor, no hay convivencia. Usted siempre tiene palabras altisonantes para mí, y cuando yo le quiero decir algo, no me escucha. Eso sí, cuando sale vive diciendo cuánto me ama, pero si la gente supiera lo que me maltrata...

“Vamos a estar claros, este fue un matrimonio obligado, a mí me impusieron su presencia y lo acepté porque debo admitir que no pensé que podría ser tan malo. Lo acepté porque ya venía de años de engaño. Pero usted me ha hecho demasiado daño y ya no lo quiero aquí. Alguno pensará que es mejor que yo haga mis maletas y me vaya, pero yo creo que es usted el que debe irse y dejarme en mi casa.

“Tenemos que hablar, digo, pero la verdad es que lo que quiero es que me escuche bien claro: no lo quiero, no me hace feliz, no me cuida, no me hace crecer, no aporta nada a la casa, al contrario, lo que trae es pura discordia, odio, hambre, porque ni comida compra.

“Tenemos que hablar, pero lo único que quiero es que se siente a la mesa y vea en la soledad en la que me encuentro porque nuestros hijos huyeron despavoridos de este supuesto hogar roto sin remedio. ¿Cómo no se van a ir? Si usted los ha ignorado, los ha maltratado psicológicamente, no les ha dado vida. Cuando los muchachos se han enfermado usted ha estado ausente, ni se da por enterado que ando de un lado a otro por la fiebre, la gripe, el dolor de un hijo enfermo.

“Tenemos que hablar, pero lo que quiero es que entienda lo que le estoy diciendo: recoja sus bártulos y váyase con sus amigotes, que voy a estar infinitamente mejor sin usted.

“Y no me venga con que me voy a conseguir otro. Porque después de esta experiencia, voy a tomar las riendas de mi vida y a construirme un futuro para mí y mis hijos sin depender de grandes pelmazos caídos del cielo que me resuelvan todo”.

@anammatute