La cocina gourmet se luce en Sierra Verde

El spa frente a una caída de agua de seis metros de altura es otro de los atractivos de la posada localizada en Bejuma

cortesía Eyra Matos

Lo que más llama la atención, apenas se cruza el portón que permite el paso a la posada, es su entorno natural. Poco a poco se descubre el resto de sus atractivos: las flores de las caminerías; las cabañas; su decoración y su mobiliario; La Casa del Mirador, que sirve de comedor; el spa frente a la cascada, y el menú gourmet, a cargo de cuatro jóvenes cocineros egresados de la Escuela de Gastronomía Teresa Coronel Aponte, en Bejuma, Carabobo.

Allí, en el sector El Dorado, está Sierra Verde Posada Spa, fundada hace 17 años por el arquitecto Hugo García Botero y su esposa Elsa, responsable del huerto orgánico en el que crecen hierbas aromáticas, ajíes, pimentones, tomates y hortalizas de hoja. “El resto de los ingredientes que se usan en nuestra cocina llega de fincas de productores locales”, explica García, convencido de que el spa y la cocina son el mayor atractivo de su posada.

Del spa está a cargo Ana Revilla, que guía a los huéspedes a través de la caminería que conduce al pozo y al caney que los recibe. Allí, después de disfrutar de un sabroso chapuzón en el pozo, de la caída de agua y de un té servido en una pequeña terraza rodeada de vegetación, es el turno del masaje. Primero, un exfoliante y después, a primera hora del día siguiente, el hidratante a base de cacao.

El menú. Preto Gourmet es el nombre del equipo de cocina integrado por los hermanos José Luis y José Alejandro Molina, y el primo de ambos, Luis Enrique Mejías, con quienes también trabaja Wilmen Pérez. El menú cambia diariamente, explican los cocineros, mientras sirven chalupa de pollo guisado con bechamel y queso guayanés, plato de almuerzo al que siguió un poundcake con toque de anís, chips de chocolate, pasitas y crema inglesa de coco.

Para la cena dos entradas: crema de coliflor con polvo de jamón de espalda y crocante de queso blanco criollo, y buñuelo de yuca relleno de carne, con mermelada de guayaba y pimienta guayabita, y cama de lechugas y rúgula con aderezo de yogurt. Las siguió, después de una granita de limón y toronjil, el pabellón Preto Gourmet, con pan de arroz al vapor y carne mechada, y guarnición de plátano horneado con almíbar de papelón, espuma de caraotas y galleta de queso criollo. De postre bienmesabe, enrollado y relleno de curd de queso crema y coco, con, láminas de maní y toronjil. A media mañana del día siguiente, después del masaje con cacao, el desayuno: bol de frutas antes de los bollitos pelones acompañados con caraotas negras refritas, tortilla de jamón y aguacate.

El dato

Sierra Verde Posada Spa ofrece 4 cabañas para alojamiento: Casa del patio de café, de 2 habitaciones, terraza, cocina y baño; El ático de Juliana, de 2 pisos -abajo área social y terraza, y arriba dormitorio con cama matrimonial e y individual- y ducha al aire libre; Casa de los Abuelos, 2 habitaciones, terraza, cocina, parrillera y jacuzzi natural; y El Chalet, habitación matrimonial con baño, kitchenette y terraza cubierta. Reservaciones: (0434) 468 2200 y sierraverdeposadaspa@yahoo.com