Una Ventana a la Libertad: 7.328 detenidos colapsan comandos de la GNB

NotiTota

La organización Una Ventana a la Libertad indicó este lunes que en la actualidad hay 7.328 detenidos que esperan por cupos a cárceles en los comandos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Carlos Nieto Palma, coordinador general de la ONG, informó que los funcionarios consultados advirtieron que, a diferencia de algunas policías municipales y estadales, en las unidades militares no hay calabozos, ni celdas para albergar a los detenidos mientras son presentados en tribunales.

"Han tenido que improvisar calabozos para estos presos, lo que los limita en sus funciones y capacidad operativa, pues han tenido que desalojar oficinas y espacios para que los funcionarios descansen en sus guardias", aseguró Palma.

Una Ventana a la Libertad señaló que los detenidos están distribuidos en 229 unidades militares de todo el país. Explicaron que en un comando móvil de la GNB, ubicado en los alrededores de la comandancia general de esa institución, en El Paraíso, hay 38 personas detenidas.

"Se tienen que descongestionar los comandos de la GNB. No es tarea de nuestros funcionarios cuidar a presos y menos por lapsos que superan las 48 horas, tiempo en que se debe presentar a los detenidos en tribunales para determinar si les dictan privativa de libertad, medidas cautelares o libertad plena. Lamentablemente, tenemos presos que han cumplido más de un año detenidos en los comandos", manifestó un funcionario de la GNB.

Nieto Palma precisó que la situación que viven los privados de libertad en los diversos cuerpos de seguridad del Estado, se generó desde hace más de un año, sin que el Ministerio para el Servicio Penitenciario haya prestado atención alguna.

Aseguró que el Ministerio de Servicio Penintenciario ofreció construir 24 nuevas cárceles cuando se creó el ministerio hace 5 años y no han realizado ninguna.

Alertó que motivado a la fuerte represión que se vive en el país desde hace 80 días de protestas, se ha desbordado la capacidad de estos cuerpos policiales para seguir albergando detenidos, llegando a un colapso total, cometiéndose violaciones extremas a los derechos humanos de los privados de libertad que allí se encuentran.