Con misa en Guanare festejaron a la Virgen de Coromoto

La feligresía mostró su fe en los 66 años de la canonización como Patrona de Venezuela

La Santa María de Coromoto de los Cospes, conocida como Nuestra Señora de Coromoto y Patrona de Venezuela, se colmó ayer de fieles y devotos en la celebración por su aparición en 1652.

A las 6:00 de la tarde el obispo de la Diócesis de Guanare, monseñor José de la Trinidad Valera, y el nuncio apostólico en Venezuela, Aldo Giordano, concelebraron la santa misa por los 66 años de la canonización de la Virgen como Patrona de Venezuela por el papa Pío XII el 11 de septiembre de 1952 al cumplirse tres siglos de su primera aparición.

El sábado 8 de septiembre en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto, en la parroquia Quebrada de la Virgen, se celebró la eucaristía en honor de los 366 años de la aparición de la Virgen ante la tribu Cospes. La iglesia fue inaugurada por el papa Juan Pablo II durante su vista en 1996.

Dos apariciones. Según la tradición, al llegar los españoles a la región de Guanare en 1591 un grupo de indios de la tribu de los Cospes abandonó su tierra y huyó hacia el río Tucupido.

Alrededor de 1651 el cacique Coromoto, junto con su esposa, contempló sobre el río a una agradable señora que los miraba y le dijo en su lengua nativa: “Sal del bosque junto con los tuyos y ve donde los blancos para que reciban el agua sobre la cabeza y puedan entrar en el cielo”.

El cacique obedeció y marchó con su tribu para ser instruido en la fe cristiana. Sin embargo, el indio no se acostumbró y retornó a su aldea con su familia.

El 8 de septiembre de 1652 la Virgen de Coromoto hizo otra aparición, esta vez en la choza del indígena. Pero no logró convencer al cacique,  que llegó a tomar sus armas con la intención de amenazarla.

La mujer avanzó hacia el cacique y cuando este extendió una mano para atraparla, ella desapareció. En el puño del indio una pequeña estampa de madera en la que estaba grabada la imagen de la Señora. El cacique partió al bosque, donde cuentan que lo mordió una serpiente venenosa. Luego volvió a Guanare y finalmente pidió ser bautizado.