Escasez de agua evidencia el colapso del sistema

Las interrupciones del servicio de agua se han vuelto una constante en la Gran Caracas. En varias zonas de los cinco municipios de la capital y ciudades satélites los cortes por racionamiento, programados o no, suman días y hasta semanas, denuncian vecinos.

En Chacao han pasado hasta 14 días sin agua, en Cotiza ayer cumplieron 12 días de racionamiento, en la parroquia Altagracia acumulaban hasta ayer 8 días, mientras que en el sector Los Naranjos de Guarenas ya suman una semana sin el recurso ni respuesta por parte de Hidrocapital.

Esta situación demuestra el colapso del Acueducto Metropolitano, red de sistemas de distribución, plantas de tratamiento y embalses, a través del cual se suministra el servicio de agua a la Gran Caracas, según Fernando Morales, profesor del Departamento de Ciencias Ambientales dela Universidad Simón Bolívar y miembro de la Unidad de Gestión Ambiental.

“Estamos frente al colapso del servicio en todas sus fases. Es un problema estructural. El Acueducto Metropolitano es viejo y complejo, depende de muchas interconexiones, bombas y válvulas que se operan manualmente; por esto es propenso a fallar, pero todas esas averías son corregibles con una planificación que no interrumpa el servicio por tiempos tan largos”, explicó.

Morales afirmó que el déficit presupuestario ha reducido la capacidad de respuesta de la hidrológica estatal, por lo que se prevé que las fallas se extiendan y el desabastecimiento empeore: “No se toman previsiones y cuando ocurren averías no se reparan a tiempo por la carencia de recursos. Faltan divisas para comprar repuestos y equipos de todo tipo, como transporte y herramientas”.

La desinversión ha llevado al estancamiento de la infraestructura hidráulica; desde 1997 no se construyen represas en el país y la capacidad instalada ha sido rebasada, por lo que actualmente Caracas tiene un déficit de más 12.000 litros de agua por segundo.