“Nuestra clase política es profundamente superficial”

—¿Es oportuno abstenerse de votar en las municipales y a la vez proyectarse para las presidenciales?

—El desastre que va a ocurrir el 10 de diciembre justificará más que nunca la necesidad de participar en las presidenciales. La abstención siempre será un error con gravísimas consecuencias.

—¿Es una ventaja para el gobierno llegar a las presidenciales con la amplia mayoría de gobernadores y alcaldes?

—Es una ventaja para ellos, pero es superable si reconstruimos la unidad porque somos una inmensa mayoría. Lo demostramos en las parlamentarias.

—De haber sido jefe de la MUD antes del 15 de octubre…

—Hubiera advertido la tragedia del triunfalismo y la carencia de estrategias claras hacia la inmensa mayoría que rechaza al gobierno. La parroquia 23 de Enero me enseñó a no subestimar jamás al chavismo.

—¿Y después?

—Hubiese explicado y orientado desde la coherencia y no desde un ataque de histeria.

—¿Una autocrítica?

—El no haber participado en este proceso electoral, aunque no crea en la abstención, para no fracturar más la precaria unidad. Además, porque el CNE nos borró nuestra tarjeta.

—¿Con qué se escribe Alianza del Lápiz?

—Con el lápiz del emprendimiento y la innovación.

—Inspirado en el pensamiento de Arturo Uslar Pietri, ¿qué puede hacer su movimiento por el país?

—Prender un faro en medio de la más terrible oscuridad. Nos inspiran Uslar y Luis Beltrán Prieto Figueroa. La confluencia de lo mejor de la civilidad.

—A finales de los ochenta Uslar Pietri fue llamado profeta del desastre y en 2000 vislumbró esta tragedia total. ¿Se quedó corto el  premio Príncipe de Asturias de las Letras 1990?

—Un visionario como pocos. Desde 1958 advirtió que el Estado se convertiría en una “temible máquina de tiranizar”.

—Como “partido de la educación”, ¿qué debe aprender este movimiento de la vieja dirigencia?

—De la responsabilidad y la grandeza con que construyeron una república civil y de instituciones, luego del más primitivo caudillismo.

—¿Y enseñar?

—Que la democracia siempre está en riesgo y,  por supuesto, que debe tener la excelencia y la eficiencia como valores permanentes.

—¿Por qué un candidato como Uslar no logró llegar a la presidencia?

—Ni Uslar ni Luis Beltrán. Estuvieron muy cerca. Pero al primero le faltó constancia y paciencia. Construir un movimiento tiene inmensos sacrificios.

—¿Los errores en política se pagan a corto, mediano o largo plazo?

—Depende del error. Hay de todo tipo. Ahora, existen errores permanentes y catastróficos como el de la falta de cultura política y el engreimiento… siempre se pagan y caro.

—¿Y los recientes errores de la oposición?

—La incoherencia tiene un costo inmenso.

—¿Los errores de Uslar?

—Su mayor error fue intentar la creación de un partido político y no haberlo consolidado.

—¿Fue un error de él haber cuestionado la masificación de la educación?

—La masificación permitió los cambios sociales más trascendentales de nuestra historia, pero hoy  pagamos caro la falta de calidad en la educación de finales del siglo XX. Hoy gobiernan bachilleres del arrastre y la mediocridad. La masificación fue positiva, pero quedó “cojitranca” por falta de calidad.

—¿Un líder actual como Uslar Pietri?

—Los tiempos de la decadencia hacen que los héroes del siglo XX no tengan sus pares del siglo XXI. Nuestra clase política actual es profundamente superficial e inculta, salvo una que otra excepción que confirme la regla.

—¿Es posible “desmontar la constituyente”?

—Sí, tiene pies de barro porque tiene un origen ilegítimo. Un referéndum constitucional acabaría con esa fábrica de hambre y miseria.

—¿Y que la constituyente termine de desmontar la AN?

—Sería un exabrupto y un suicidio para el propio gobierno.

—Y que Alianza del Lápiz “reconquiste el voto que perdió la oposición” (dixit)?

—No somos tan presuntuosos… eso sí, queremos colaborar activamente en la reconstrucción de la Unidad y tener una política clara y coherente para poder canalizar el descontento mayoritario del país.

—¿Volverá el diálogo?

––Si no están los auténticos jefes, no valdrá de nada. Los colombianos lo entendieron; sin los cubanos, el diálogo no servirá de mucho.

—¿Y las presuntas “negociaciones”?

—Serán válidas y eficaces si están los dueños del circo.

—¿Qué le falta por aprender a la oposición?

—Que todos somos útiles y necesarios. Hay que borrar las exclusiones.

—¿Volverán las protestas?

—Las causas de fondo que las trajeron están “vivitas y coleando”.

—A estas bajuras, ¿qué hubiera recomendado Uslar?

—Lo dijo muy claro en vida: el reto del liderazgo político es salir a orientar a un país perdido, dividido y profundamente fracturado.

—Aparte de la siembra del petróleo”, ¿qué falta por sembrar en el gobierno?

—Cordura y el menos común de los sentidos: el sentido común. ¡Ah… y la honestidad!

—¿Y en el soberano?

—Educación para ser libres.

—¿Logrará imponerse 90% de la población?

—Si orientamos, ordenamos y articulamos a esta inmensa mayoría popular, sí.

—¿Hay posibilidades de acercamiento con el gobierno o nuevos enfrentamientos?

—Si encontráramos a alguien que le duela el país y entienda que debemos reunificarnos como nación, salvamos el Esequibo, la fachada Atlántica y la República.

—¿El amigo invisible de la democracia?

—La educación.

—¿El enemigo invisible?

—La pobreza y la ignorancia.

—De ganar el régimen las presidenciales, ¿desaparecería la oposición?

—Una tragedia continuada: Venezuela, un país inviable.

—¿Qué pasaría en Venezuela si ahora surgiesen profetas de la fortuna?

—Los profetas de la fortuna son los líderes de la demagogia y el populismo que debemos erradicar. No hay que regalar los peces, es enseñar a pescar.