“Dinner in Caracas” de Jesús Caviglia: un homenaje a Aldemaro Romero

Octava entrega de “Inconformes con el espacio”, por Humberto Valdivieso: “Las obras de Caviglia son metáforas compuestas de otras metáforas, de poéticas olvidadas por el imaginario venezolano del siglo XXI... Lo expuesto en Galería D’Museo hasta el 30 de septiembre es una puesta en escena, performance que incita diálogos, oraciones, excesos y recuerdos”

boca                                                        

que le da en su boca el alimento

Rafael Cadenas

Aldemaro Romero integró diversos géneros musicales en sus obras, con ello le dio un carácter cosmopolita a la música venezolana. Su ejercicio creativo fue una apuesta atrevida que siguió un precepto establecido en las vanguardias del arte moderno: crear es combinar diferente. Y es ese espíritu audaz, signado por la búsqueda de un nuevo sentido poético para las cosas, el que está presente en la muestra Dinner in Caracas de Jesús Caviglia.

Los ensamblajes expuestos por este artista venezolano integran tiempos, sensaciones y lecturas de forma similar a como son mezclados los sabores en el paladar. Al interior de cada trabajo los recuerdos de la ciudad mítica chocan con los deseos de recuperar su belleza hoy oculta. Objetos culinarios, instrumentos y notas musicales son comprimidos entre la madera y las capas de resina. Imágenes renacentistas se diluyen entre los primeros trazados urbanos de Caracas. Los fragmentos de mobiliario pierden su utilidad práctica al plegarse a las pinturas y fotografías. En su conjunto, es una cena donde todo gira alrededor de una belleza que siempre es la misma: la de Eros urbano, un dios favorable a la empatía de lo distinto y la promiscuidad visual.

Las obras de Caviglia son metáforas compuestas de otras metáforas, de poéticas olvidadas por el imaginario venezolano del siglo XXI. Pueden apreciarse como síntesis visuales hechas a partir de huellas arrebatadas a los trabajos de otros creadores, a las viejas formas arquitectónicas contaminadas por el progreso y a ciertas costumbres aparentemente perdidas. En sus collages recupera y reubica los colores de Cabré, los pájaros de Reverón, la batuta y el disco de Aldemaro, las puertas de La Pastora y algunos fragmentos de su propia intimidad familiar. Sin embargo, no hay nostalgia en su proceso creativo.

Así como ocurrió con Dinner in Caracas –disco grabado en 1954 por Aldemaro Romero en la RCA Victor de New York–, esta muestra es una operación del presente y no un archivo de añoranzas. Aquí la música, la literatura, el arte y la ciudad son momentos activos y no espacios guardados. Por eso, el artista elabora nuevas combinaciones para los fetiches urbanos, las poéticas culturales, los iconos religiosos y las formas arquitectónicas con un dejo escenográfico. Lo expuesto en Galería D’Museo hasta el 30 de septiembre es una puesta en escena, una performance que incita diálogos, oraciones, excesos y recuerdos.