¿Es cierto que en Venezuela si no dialogamos nos matamos?

He tratado de buscar en mi mente algún rincón donde pueda pensar con neutralidad, para encontrar las ?bondades? que muchos ven en esta nueva ?intentona? de diálogo, pero no lo consigo.Los representantes de la oposición nos dijeron hasta el cansancio que ellos se sentarían a dialogar con el ?gobierno? si se cumplían (a rajatabla) tres condiciones que ya pasaron al olvido: fecha del referéndum revocatorio para este año, liberación de ?todos? los presos políticos y abrir un corredor humanitario internacional.Hoy vemos a esos mismos políticos dialogar sin condiciones previas y con una agenda muy distinta a la que todos esperábamos, con unos supuestos logros que son un insulto al país.Si bien es cierto que se logró la libertad de un pequeño grupo de encarcelados, cuyos delitos resultaban tan inverosímiles que no había forma de fabricarles un expediente decente, no vemos en el régimen la intención de liberar el grueso de los presos políticos, que por obra y gracia del ?diálogo? hoy son ?simples detenidos?.Algunos dirigentes opositores, con inexplicable euforia, celebran que el régimen ?aceptó? repetir las elecciones de diputados en el estado Amazonas ??sine die?, es decir, sin fecha?, de la cual no hubo prueba fehaciente de fraude, pero que ahora es asumido como un hecho indubitable por reconocimiento tácito de ?nuestros? representantes en ese diálogo.Lo más triste de todo esto es que la Unidad opositora no ha podido ?convencer? a una ciudadanía decepcionada, frustrada, de los supuestos ?logros alcanzados?.Hoy los dialoguistas nos repiten hasta el cansancio que ?o dialogamos o nos matamos?, que ?si no hay diálogo, habrá violencia?. Pero los venezolanos ya no estamos dispuestos a aceptar más mentiras, chantajes y manipulaciones baratas. Este es un diálogo desigual, plagado de malas intenciones, y donde se están negociando asuntos muy distintos a los exigidos por los venezolanos. Ya no se habla del RR, sino de unas ?elecciones generales? que han sido públicamente rechazadas por el sector oficialista sentado en esa mesa de diálogo.Yo me pregunto ¿cómo se sentirán todos esos hombres y mujeres valientes que desafiaron al régimen yendo a firmar para que se activara un RR como salida a la tremenda crisis que nos agobia, y que fueron despedidos?Produce una gran indignación escuchar las declaraciones que recientemente hizo el dirigente de Primero Justicia Carlos Ocariz a César Miguel Rondón por el circuito Éxitos de Unión Radio, al afirmar que: ?En todos los puntos que la Mesa de la Unidad llevó a las conversaciones se lograron acuerdos?. Y de paso lanza el siguiente mensaje: ?Todas aquellas personas que legítimamente están pidiendo calle que lo hagan, ¿quién los detiene? Que hablen menos y hagan más?.Las palabras de Ocariz ofende a esos millones de venezolanos que se despiertan cada día desesperados porque la inflación pulverizó sus salarios, porque no se consigue harina de maíz, arroz, pasta, y los productos importados no están al alcance de la mayoría; ofende a los jóvenes profesionales que se están yendo despavoridos del país porque no ven una salida a corto plazo, a los jóvenes que han tenido que abandonar sus estudios porque no tienen cómo hacer frente a los costos de una carrera universitaria, ofende a los más humildes que salen todos los días a la calle con la esperanza de encontrar comida en un basurero para calmar el ruido que hacen sus estómagos vacíos, y a todos los venezolanos que se sienten abrumados por el hampa desbordada, por la anarquía y la violencia generalizada.Cada vez que manifiesto a través de las redes sociales mi inconformidad con el diálogo, me encuentro con gente que me propone salga a la calle con una pistola, porque esa es la única alternativa que queda frente al dialogo.Si eso es verdad, ¿por qué se producen a diario decenas de muertes violentas en cada región de Venezuela, si se supone que estamos dialogando?El pasado 14 de noviembre Leopoldo López manifestó a través de su cuenta en Twitter lo siguiente: ?No caigamos en la falacia de pensar que si no hay diálogo entonces habrá violencia. ¡La lucha y el ejercicio de los derechos es el camino!?.Recientemente Conindustria ?lanzó un comunicado al país que puede resumirse en la siguiente frase: ?Abogamos por regresar al marco constitucional que no implica negociación sino respeto a las leyes?.Los estudiantes han manifestado que seguirán luchando en la calle para conquistar las libertades perdidas en Venezuela.Si los estudiantes, los industriales, los líderes presos, y una mayoría de venezolanos, no ven las ?bondades? de este diálogo, quiere decir que quienes tienen que rectificar son los artífices del mismo; en caso contrario, tendremos que asumir que ellos también son parte del problema y la razón por la cual no hemos podido salir de esta crisis.Ahora más que nunca urge la renovación de la actual clase política, y de no ser posible, tendremos que abrir un espacio para que surja un genuino y creíble liderazgo opositor.