Invasiones impiden formación de 2.700 estudiantes de la LUZ

CORTESÍA: Facultad de Agronomía de la LUZ

La Universidad del Zulia ha perdido 302 hectáreas de terreno que eran utilizadas como granjas experimentales de las carreras de Agronomía y Veterinaria, debido a constantes invasiones que se han ejecutado desde 2013.

Al menos 7 incursiones irregulares se han registrado hasta la fecha en la hacienda San Pedro, localizada en Machiques de Perijá, propiedad de la Facultad de Ciencias Veterinarias, con una extensión de 227 hectáreas, y en la Granja Experimental Ana María Campos, perteneciente a la Facultad de Agronomía, que se encuentra en el municipio San Francisco y que se extiende por 75 hectáreas.

Los despojos han ocurrido al ritmo de 1 cada 6 meses, con el agravante de que están acompañados de actos vandálicos, como ocurrió a finales de noviembre en la Granja AnaMaría Campos, que pertenece a la universidad desde hace más de 50 años, relató Eduardo Fernández, presidente de la Federación de Centros Universitarios.

Estos daños han obstaculizado la formación de 1.700 estudiantes de Veterinaria y 1.000 de Agronomía, que tienen un alto componente experimental. “Está comprometida 60% de la formación de 2.700 estudiantes de Agronomía y Veterinaria. Además, también se ven afectadas las comunidades vecinas y otras instituciones educativas que se beneficiaban de los trabajos de extensión. Estas son carreras que requieren de trabajos de campo, que ahora se realizan de forma limitada en haciendas prestadas”, indicó.

Carlos Espina, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Agronomía, aseguró que las más recientes incursiones ilegales parecen definitivas, debido a que los invasores, además de desvalijar toda la infraestructura empezaron a dividirse el terreno.

“Hace un año arrasaron con todo, se robaron todo el cableado, derribaron los postes de luz, desvalijaron toda la infraestructura, se llevaron pocetas y lo que no pudieron cargar lo rompieron, además acabaron con un campo genético de cereales y leguminosas. Este año la habíamos recuperado, pero el 14 de noviembre volvieron a invadir, esta vez armados. Empezaron a parcelar el terreno y a repartirse las tierras”, denunció.

La hacienda San Pedro, donada hace 40 años, cumplió esta semana 5 meses en manos de un grupo que justifica su acción en las promesas de campaña de un candidato a la asamblea nacional constituyente. “A nosotros nos prometieron unas tierras si votábamos en la constituyente”, aseguró un vocero de los invasores, que se negó a dar su nombre.

En ambas granjas se destruyeron aulas, laboratorios de genética, residencias estudiantiles, además se robaron el mobiliario y casi un centenar de ganado; también se arrasó el trabajo de más de 45 años de investigación, agregó Fernández.

Ana Colina de Rubio, directora de Escuela de la Facultad de Agronomía, catalogó estos hechos como “una política del Estado”, debido a la recurrencia y a la anuencia de las autoridades. “Es un daño patrimonial a la nación, se está destruyendo el campus universitario. Es un duro golpe a la educación universitaria, a la academia y al futuro del país”, añadió.

“Hemos hecho más de 10.000 diligencias para que se nos devuelvan los terrenos que son legítima propiedad de esta academia; hemos notificado al CNU, a la OPSU y al Ministerio de Educación Superior, pero no hemos recibido respuesta”, relató José Manuel Rodríguez, decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias.


Política de despojo sistemático

Las recurrentes invasiones a espacios de universidades autónomas no son una novedad. Por el contrario, las tomas ilegales de terreno se han incrementado en la última década y presentan características similares. Eso incluye la invasión ocurrida en 2007 a la Estación Experimental San Nicolás de la UCV en el estado Barinas; la del pasado 17 de octubre en la estación experimental El Torrellero, perteneciente a la UCLA, en el municipio Simón Planas en el estado Lara, y la del 23 de agosto de 2016 en la finca Judibana de El Vigía, estado Mérida, propiedad de la ULA. Esto sumado a los constates hurtos y actos vandálicos cometidos contra el campus Bárbula de la Universidad de Carabobo y dependencias de la UCV.