Asesinos seriales de medios

Para que no especulen que el imperio nos está pagando para atacar a la revolución (¿cuál?) vamos a citar a una reconocida agencia de noticias, AFP, a la que siempre recurrimos porque su seriedad y estricta conducta nos merece extremada confianza, aunque esto no signifique que las otras no trabajen con la misma rigurosidad y pasión profesional.

En un despacho enviado ayer a sus suscriptores, la AFP presenta un balance sobre este año 2017 tan desgraciado y oscuro para la prensa y los medios de comunicación en Venezuela. Las cifras que sostienen esta información fueron proporcionadas por el Sindicato de Trabajadores de la Prensa, una organización de larga data en nuestro país y que, desde su nacimiento, no ha dejado de enfrentar gobiernos civiles y militares cuya gran ambición ha sido siempre la de silenciar a los medios.

Demás está decir que no lo han logrado y que no lo lograrán a pesar de las traiciones, el cinismo y la cobardía de algunos afiliados que en el pasado engañaron a los miembros del sindicato y al Colegio de Periodistas haciéndose pasar por líderes impolutos. Hoy estas lacras, oportunistas y ambiciosas, pretenden desacreditar a quienes no les lustran las botas a los generales y a los ministros oficialistas. En realidad le han hecho un gran favor al sindicato y al gremio que ahora ha rescatado su dignidad y su espíritu de lucha. Nadie quiere en su seno a quienes mienten impunemente sobre lo que sucede en la prensa venezolana.

Por ejemplo, en la nota de la agencia AFP se recogen cifras que alarman a la opinión pública de todo nuestro continente al revelar las duras condiciones en que intentan sobrevivir las “emisoras de radio y TV sacadas del aire y los periódicos sin papel: 69 medios cerraron en Venezuela en 2017 en medio de una escalada de agresiones contra periodistas”.

La denuncia tiene la credibilidad, la fuerza y el coraje que ha mostrado en estos años duros la propia organización sindical del sector. “La lista incluye 46 radios, 3 cadenas de televisión y una veintena de periódicos, precisó el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) en su balance anual”. Vaya, vaya, menuda lista.

Ahora es necesario, preciso y urgente que el sindicato abra una investigación acerca de quiénes ayudaron a elaborar tan minuciosa lista, pues no queda lugar para la duda de que detrás de esta estrategia de persecución y exterminio está la mano negra de un traidor al sindicato y al Colegio Nacional de Periodistas. Y eso es lo más doloroso. 

El SNTP registró en su informe “498 agresiones y 66 detenciones contra periodistas este año y atribuyó al gobierno la intención de silenciar el descontento por la cada vez más crítica situación económica y social”. Las cifras de agresiones, lejos de tender a la baja, subieron 26,5% con respecto a 2016. 

Según el SNTP, la mayoría de las agresiones (273 de los 498 casos) se produjo durante las protestas contra el presidente Nicolás Maduro, que dejaron 125 muertos. “Utilizando el brazo y las armas de la Guardia Nacional y las policías regionales, la burocracia oficial intentó invisibilizar el conflicto”, agrega el informe.