Enfermos crónicos de Caracas piden en Misa la apertura de canal humanitario

El sector salud no escapa de la crisis económica que vive el país desde hace meses y que se ha ido agravando paulatinamente

Decenas de enfermos crónicos y sus familiares pidieron hoy en una misa que se celebró en Caracas por la apertura de un canal humanitario para que ingresen al país los medicamentos que necesitan para sus tratamientos y que aseguran no encontrar, en muchos casos, desde hace meses.

“Decidimos (…) hacer una misa para pedirle al Señor que interceda para abrir un canal humanitario para aquellas personas que viven en situación de riesgo de muerte”, declaró a los medios Wilfredo Corniel, párroco de la iglesia San Miguel Arcángel en El Cementerio, zona humilde del suroeste de Caracas.

Corniel indicó que esta convocatoria se hizo con apoyo de la Coalición por la Defensa del Derecho a la Salud y a la Vida de las Personas en Venezuela (Codevida).

Y denunció que “el Gobierno, que tiene que garantizar la salud, ha dejado de garantizarla (…) cortando la entrada de insumos (materiales) y medicinas para los pacientes crónicos”.

Señaló que los sacerdotes tratan de conseguir donaciones en el exterior pero “nos encontramos con que en los aeropuertos se nos quiere decomisar las medicinas (…) hay que pagar muchas veces impuestos”.

Sin embargo, reconoció que en algunos casos “encuentras la buena fe de la Guardia Nacional Bolivariana que te permite entrar alguna maleta con medicinas, pero cada día se va haciendo peor y cuesta arriba”.

Tanto Corniel como el párroco de la iglesia de la Virgen de la Chiquinquirá del este de Caracas, Fray Luis Salazar, aseguraron que “todos los días y a todas horas” acuden fieles a sus templos solicitando ayuda de todo tipo.

Entre los presentes en el servicio estuvieron el presidente de Codevida, Francisco Valencia y Lilian Tintori -esposa del líder político opositor preso, Leopoldo López- que se ha ocupado de buscar donantes de medicinas y recursos médicos para los hospitales del país.

El sector salud no escapa de la crisis económica que vive el país desde hace meses y que se ha ido agravando paulatinamente.

Los centros de salud en Venezuela presentan, desde hace al menos cuatro años, problemas de abastecimiento de fármacos, materiales y reactivos para practicar exámenes médicos y son los pacientes y sus familiares quienes deben pagar estos recursos, generalmente a precios altísimos, cuando se consiguen.