Sabrosura colombiana

Dentro del territorio neogranadino conviven dos Colombias. El observador externo ilustrado, como probablemente sea el caso de quienes leen esta columna –vieja ya de un cuarto de siglo– se inquieta por el drama intestino que sufre la patria vecina con la presencia de sus dos más notables enfermedades, la de la violencia guerrillera y la de su contaminación con el narcotráfico. Ambas siguen latentes a pesar de todo lo mucho que las autoridades –cuya buena fe asumimos en este artículo– afirmen que han avanzado en desterrarlas.

Hay otra Colombia, la de la “Sabrosura”, un término que acaba de acuñar el gobierno de Juan Manuel Santos al bautizar con ese nombre la campaña internacional de turismo que está iniciando su administración con la idea de atraer más visitantes a su fenomenal geografía. Razones no les faltan a las autoridades de querer hacer crecer esta área de actividad económica tan generadora de divisas, sobre todo cuando ya este año los turistas extranjeros superaron los 6 millones de visitas.

Y es que ¡claro que Colombia debe caracterizarse de manera notoria por ser un país sabroso! Desde el punto de vista de mercadeo, no podían haber elegido un elemento más motivador ni más diferenciador. Hay mucho de eso, de sabrosura, en la esencia alegre de los colombianos y en la diversidad de sus ritmos musicales. Ello le ha valido que fuera de sus fronteras, en la realidad, se tenga la tierra vecina como un lugar digno de ser visitado en vacaciones.

Otra importante motivación es la diversidad geográfica y la exuberancia tropical que alberga ese territorio bendito de la naturaleza, sin dejar de mencionar su gastronomía heterogénea y rica para cualquier paladar, de acuerdo con el lugar donde se le aprecie.

Así lo señaló el mandatario en el lanzamiento de la campaña. Santos señaló que la Guía Lonely Planet afirma que Colombia es el segundo mejor destino para visitar en 2017. La Guía Frommers dijo que el paisaje cultural cafetero está entre los mejores lugares para visitar en 2018. The Economist, por su parte, declaró a Colombia país del año 2016, y Travel and Leisure sostuvo que Colombia es el secreto mejor guardado de Suramérica.

Además, los colombianos decidieron cantarle al mundo en qué consiste su “sabrosura” a través de 11 videos que así lo testimonian. Es decir, Colombia se dirige a la globalidad a través de elementos visuales musicalizados con una creación del maestro Iván Benavides que hace vibrar con su ritmo a quien lo escucha. En ellos participaron todos los cantantes de talla colombianos, que no son pocos.

Total, desde aquí va un aplauso para quienes no se dejan amilanar por la adversidad diaria, la que, en el caso de Colombia, se ha hecho presente a lo largo de toda la vida de muchísimos ciudadanos, que no han conocido otra cosa que los dos dramas que señalamos más arriba.

Un aplauso muy sentido y un ejemplo a seguir.