Lo que no se debe repetir

El acto de entrega del Premio Sájarov el pasado jueves 14 en la sede del Parlamento Europeo en la ciudad de Estrasburgo, Francia, constituyó una buena ocasión para que una vez más se pusiera de relieve ante el mundo entero el drama que vive Venezuela con la instauración de una despótica dictadura, que reiteradamente viola la Constitución y las leyes para negarles a los ciudadanos sus más elementales derechos.

El Premio Sájarov es una importante distinción de ese parlamento, y el más destacado a escala internacional para la libertad de conciencia y los derechos humanos. Fue creado en 1988, y bautizado en honor del científico y disidente soviético Andréi Sájarov.

Antonio fue uno de los galardonados este año y expresó que se trata de un reconocimiento para los venezolanos que han dado sus vidas por la democracia, para los presos políticos y los exiliados. “Yo solo tuve la fortuna de venir a recibirlo”, manifestó lleno de emoción.  Así mismo, ha declarado aquí a la prensa que el nuevo liderazgo de la oposición debe ser colectivo y permanecer unido para enfrentar el régimen perverso.

En anteriores ocasiones he señalado que nadie comprometido con el rescate de la libertad y de la República puede llamar a que este pueblo se abstenga de luchar. Eso no cabe en la cabeza de quienes, ahora más que nunca, estamos resteados con la plataforma de trabajo concebida por los venezolanos, para motivarlos a darlo todo, incluida la vida, como las de decenas de compatriotas que fueron asesinados vilmente por las fuerzas represivas de esta dictadura.

Nosotros en el movimiento Soy Venezuela ni vacilamos ni tenemos agendas ocultas. Nuestro compromiso es con el país y con ese destino de progreso que imaginamos posible edificar una vez desplazado este régimen que ha despilfarrado miles de millones de dólares sin justificación alguna.

Esta alianza nacional nace para restituir la democracia y defender el veredicto popular que se dictó el pasado 16 de julio, y no hay nada que se corresponda más con la Unidad que esas tres respuestas que dio el pueblo. Soy Venezuela no emerge para fracturar sino para ofrecer un escenario en el que la gente pueda participar libremente en defensa de ese mandato que todavía estamos pendientes de honrar. Con respecto a la MUD, nosotros creemos que es hora de una recomposición de toda la Unidad. Esa ha sido nuestra declaración desde el principio y por eso hemos actuado con fidelidad a ese mandato expreso del pueblo

Hemos defendido el camino electoral, por eso apoyamos la promoción del referéndum revocatorio; no fuimos nosotros los que truncamos esa salida, fue el régimen quien cerró todas las vías y algunos factores de la oposición que no defendieron adecuadamente ese derecho constitucional en el que los venezolanos habíamos depositado muchas esperanzas. También sostenemos que no somos contrarios al diálogo, porque somos de naturaleza democrática, y por lo tanto proclives al diálogo; pero una cosa es un diálogo sincero y otra cosa es una parodia o farsa de diálogo. Nosotros hemos sido víctimas de una trampa, de una negociación engañosa, y eso no puede ni debe repetirse.