La protesta sigue siendo el camino

Iniciamos un nuevo año en una Venezuela convertida en un desastre provocado por los comunistas-terroristas de la ultra-izquierda, un 2018 donde se triplicará la hambruna y genocidio cometido en el 2017 por el socialismo del siglo XIX.  Un año marcado por las acciones de crimen que lleva a cabo Nicolás Maduro con apoyo de los Castro y con la colaboración de la MUD. 

2017 fue un año donde se evidenció lo que hemos denunciado durante meses y años; las mal llamadas “elecciones” solo son un instrumento que utiliza el sistema mafioso-comunista para perpetuarse en el poder y legitimarse mundialmente, de modo que en este 2018 esa falsa ilusión que nos vendió MUD/PSUV en cuanto a que el “voto es la vía para resolver nuestros problemas” es una afirmación que solo le conviene al sistema y sus aliados.

Otro punto que debemos destacar ocurrido en 2017 es el desmoronamiento de la estafa de “oposición” alineada en la MUD, un año en el que vimos desde el más descarado colaboracionismo hasta la entrega total de algunos “líderes” al sistema.

Este 2018, desde luego, estará cargado de muchos obstáculos que colocaran MUD/PSUV para la lucha libertaria que hemos iniciado en Venezuela. El mayor reto que tenemos los venezolanos es la organización, que nos permita unir todas aquellas expresiones de una verdadera oposición para hacerle frente a la terrible catástrofe humanitaria que viene en los próximos días para nuestro país.

La protesta organizada sigue siendo la vía para liberar la nación suramericana del narco-comunismo-terrorista. No hay libertad, por tal motivo no habrá  elecciones libres en un país controlado desde La Habana-Cuba; los venezolanos en este 2018 poco debemos esperar de la Asamblea Nacional que elegimos en 2015. Como todos estos años anteriores, su comportamiento será colaboracionista y algo que debemos aceptar los venezolanos en este 2018 es que no tenemos una oposición real conformada, de modo que debemos comenzar por organizarnos desde cero.

El avance del comunismo es letal y cada día que pasa nos controlan más como ciudadanos. La idea fundamental es la esclavitud plena y frente a esta realidad los ciudadanos debemos rebelarnos. Por eso en que en este 2018 los venezolanos debemos ser intolerantes con la opresión, intolerantes con la sumisión, intolerantes con la servidumbre, intolerantes con el control, intolerantes con el colaboracionismo, intolerantes con el comunismo-socialismo, intolerantes con todo aquello que busca eliminar nuestra condición de individuos para convertimos en una masa que mendiga un plato de  comida.

Este año debemos entenderlo con dos palabras clave: intolerancia con el comunismo y organización ante el colaboracionismo. El reto es llevar a cabo la lucha de calle organizados para ponerle fin a un sistema de mafias comunistas controlada desde una isla. La salida sigue siendo la protesta.