Esta ciudad que amo y aborrezco

Esta ciudad donde malvivo y muero de mengua

Por el tiempo infame que corroe mis bajos deseos

De bestia herida por la incertidumbre

Esta ciudad que duerme a deshoras y testifica

Los terribles descuartizamientos en sus esquinas

Malolientes y sus hetairas embalsamadas de

Una tiranía inhóspita

En esta ciudad de vísceras colgantes

Sobre las cabezas esquizofrénicas de sus

Adolescentes degollados por la desdicha y el desamor

De sus padres tumefactos todos mastican sus decrépitas

Hostias bajo los fornicios de la desolación y el abandono

Esta ciudad de sexo purulento y de lenocinios

Municipales gratis para los hijos de sus descendientes

Selectos, aristócratas, ataviados de orlas capitalinas

En esta ciudad terrible de ángeles caídos

La gente que la habita carece de aulladeros

Comunales dónde estrangular su pálida y demacrada

Fe en el futuro cenagoso y pestífero que aparece en los

Sueños diurnos de los domingos vituperados por

Las lluvias mortuorias del semen de sus gobernantes

Caídas sobre las cabezas atolondradas de sus

Infértiles habitantes.