Bodegas Emilio Moro

Auténtica bocanada de aire fresco cuando de vinos realmente interesantes y competitivos se habla, Emilio Moro, hoy por hoy entre las 100 mejores bodegas del mundo, ha sabido soportar, sin especular con sus precios, la excelente apreciación de la prensa mundial más exigente y su alta exposición mediática, manteniendo estándares de calidad comprometidos con la excelencia. Las luces de la fama no han encandilado la vista de una familia que sin duda sabe hacer vino.

Localizados en Pesquera del Duero y con propiedades en Burgos, las 200 hectáreas del Tinto Fino más puro de la región –el trabajo genético clonal de esta variedad ha sido uno de los aportes más trascendentes de Bodegas Emilio Moro a la enología española–, injertados en pies de vides centenarias, hacen posible etiquetas como Finca Resalso, fresco y agradable tinto joven cosechado en parras que van de 5 y 15 años; Emilio Moro, consistente vino proveniente de parras de entre 15 y 25 años y criado por 12 meses en roble mitad francés mitad americano; Malleolus, carnoso tinto cosechado de vides de 25 hasta 75 años y criado por 18 meses en roble francés de Allier; Malleolus de Valderramiro, soberbio vino prohijado en un viñedo de 4,5 hectáreas de 85 años de edad, criado por 18 meses en roble francés y del que se extraen apenas 2.000 kilos por hectárea haciendo posible apenas 6.000 frascos por año; y el increíble Malleolus Sanchomartín, criado por 22 meses en roble nuevo francés, cosechado en un minúsculo pago de 0,85 hectáreas de parras de 60 años adaptadas a suelos compuestos por arcillas calizas a una altura intermedia de 780 metros entre los páramos ribereños y la vega del Duero. De este vino se llenan apenas 3.000 botellas.

Nobleza hecha vino, calidad y excelencia, la colección de etiquetas de Bodegas Emilio Moro resume la expresión e identidad de toda una región. Cada botella guarda, honesta y limpiamente, el misterio y la belleza de la Ribera del Duero. Bien vale cada frasco de su colección, lo que piden por ellos, ¡Salud!