Amanecimos golpeados

Y llegó el tan esperado viernes rojo, otra devaluación, otra reconversión, otra estafa.

Una estocada más a la ya maltrecha economía venezolana, sin entrar en detalles, esto para toda persona que tenga cuatro dedos de frente debe significar el aumento de las penas y miserias, otro nuevo abismo.

Ante esta realidad, ¿qué haremos los venezolanos? (hablo solo de venezolanos porque al fin y al cabo es nuestro problema y nosotros debemos apurar la solución), ¿nos quedaremos inmóviles nuevamente? ¿Seremos meros espectadores ante esta película de horror? Pues señores, ante esto debemos actuar. El cómo siempre ha estado ahí y es la protesta contundente, irreverente, masiva, valiente, pero sin violencia (en la medida de lo posible) y en paz; debemos llenar las calles de gente y decirle a la dictadura aquí estamos y de aquí no nos vamos hasta que dejen el poder, en otras palabras, se les acabó lo que se daba.

Esto es una tarea de todos, hasta cuándo esperamos que los demás digan qué debemos hacer, es que acaso no todos pensamos que esa es la ruta más rápida y la que dicta el sentido común de la gente, de nuestro vecino, del que anda a pie.

Qué distintas fueran las cosas si hace cuatro años se hubiese acatado el llamado de Leopoldo López (hoy preso de conciencia), si los ciudadanos se hubieran unido en protesta sin miedo. Hoy no se habría llegado a este miserable viernes rojo y a las nefastas consecuencias que traerá.

Si hay algo cierto en esta vida es que el pasado no lo podemos cambiar pero el futuro sí, ya nuevamente las voces se van sumando hacia la misma ruta… la protesta… la calle.

Que hable la calle y que hable con mucha gente.

Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano

Artículo 33. La resistencia a la opresión es la consecuencia de los demás derechos del hombre.

Artículo 34. Hay opresión contra el cuerpo social cuando uno solo de sus miembros es oprimido. Hay opresión contra cada miembro cuando el cuerpo social es oprimido.

Artículo 35. Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es, para el pueblo y para cada una de sus porciones, el más sagrado de los derechos y el más indispensable de los deberes.

Fuerza y fe.

@DiazEstebanez

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