Diego Rísquez, un pintor del cine venezolano

El mundo artístico se vistió de luto este 13 de enero con el fallecimiento del venezolano Diego Rísquez, uno de los mayores exponentes de cine experimental y de autor en el país, tras batallar con un tumor cerebral.

Trató de acercarse al inconsciente colectivo del pueblo al inspirarse mayormente por la iconografía de Guerra de la Independencia de Venezuela.

El Filme en formato de Súper 8 lo llevó a destacar en Cannes con Bolívar Sinfonía Tropikal en el año 1981, posteriormente Orinoko Nuevo Mundo en 1984 y en 1988 Amérika Tierra Incógnita.

Se convirtió en un pintor del cine, creó atmósferas llenas del realismo mágico latinoamericano, pero también llenas de trazos y expresión donde la naturaleza exuberante de Venezuela y la complejidad de sus personajes se mimetizaron en sus filmes.

“El ojo de la cámara ha sustituido al pincel del pintor. La película es una alternativa poética al cine venezolano", decía Rísquez.

En Noviembre de 2017 se realizó en Los Ángeles la exhibición Ismo Ismo Ismo: cine experimental en América Latina, en la que  se presentó la trilogía memorable que explora la historia y la mitología de Venezuela.

“Me abrieron las puertas del mundo cinematográfico internacional. Siempre quise crear un lenguaje particular, que fuera universal, pero a la vez personal. Es lo que me interesa del cine, toda una excusa para hablar sobre mi país. Con esta trilogía quise mostrar lo que significa el siglo XIX en nuestra cultura. Muchos piensan que nuestra historia comienza con Simón Bolívar, pero antes hubo tres siglos. Orinoko, nuevo mundo quiso llenar ese vacío. Luego en Amérika, terra incógnita mostré cuál fue la interpretación que hicieron los europeos de este continente”, declaró a El Nacional el pasado año.

Aunque el artista reconoció que estos trabajos no tuvieron mucha repercusión en el público Venezolano, esta trilogía fue un impulso para la carrera del realizador en otras latitudes.

El realizador y autor de filmes como Manuela Sáenz (2000), Francisco de Miranda (2006), Reverón (2011) y El Malquerido (2015) Tenía prisa en contar este 2018 lo que atraviesa la sociedad venezolana en la actualidad, lo que se vivió durante las protestas de 2017, lo que él vivía. Así como hablar del acontecer internacional de los atentados que nadie entiende.