SANSEACABÓ

El fin de este mal llamado socialismo del siglo XXI  es evidente, lo que ocurre en Ecuador viene a ser la guinda de un proceso que arrancó con Mauricio Macri en Argentina y que parece no detenerse hasta terminar con un modelo fracasado que ha generado una ola de corrupción sin precedentes y deterioros notables en la región.

A pesar de ir a segunda vuelta, Ecuador muestra incertidumbre por lo que podría ser un fraude, lo que a todas luces habla pues, de un cambio de dirección. La posición DIGNA,  en mayúsculas,  que ha asumido su Fuerza Armada Nacional, que debería ser emulada por todas las fuerzas de defensa de una nación, una posición que debería imitar esta muy mal vista Fuerza Armada Nacional Bolivariana, patriota, chavista, y todos los demás adjetivos vergonzosos que le quitan cualquier ápice de respeto a la que fuera una institución honorable. Su consejo electoral, que no es el más fiable, ha tenido que ceder a la presión de la gente en la calle que se mantiene en vigilia permanente y a sus oficiales que han dicho NO somos de ningún partido político, estamos aquí para velar por el cumplimiento de la Constitución. Escribo estas líneas, y respiro, pues no todo es tan podrido como pensamos, no todo se vende al mejor postor, existen todavía aquellos que creen en la honorabilidad y el compromiso, los que no se dejan embarrar por un sistema de chapuceo donde la ley es plastilina y se amolda al dirigente socialista de turno.

Se acabó el dinero y se acabó la magia. Estos gobiernos tuvieron una alta popularidad cuando los precios de las materias primas estuvieron altos, no dependía de su éxito económico sino de la suerte de los mercados mundiales. 

En Venezuela, por ejemplo, cae el petróleo y el país se sumerge en la peor crisis con cifras de tres dígitos de inflación. Y si a esto se le suma la corrupción, tal es el caso de Odebrecht pues el coctel esta completo.

Por otro lado, el nuevo presidente de la EEUU  ha mermado el poder de la izquierda en la región por la cercanía de Trump con Rusia y sus posibles alianzas para alejar a China del continente. A esto le sumo los constantes pronunciamientos que ha tenido la Casa Blanca para con el “patio trasero”, que parece ya no ser tal. Existe y pareciera ser una preocupación real.

Mauricio Macri que arrancó con este efecto dominó en Argentina, Pedro Pablo Kuczynski en el  Perú,  Michel Temer en Brasil y Guillermo Lasso, de resultar ganador,  en Ecuador,  son las caras de un nuevo liderazgo que barren a este viciado socialismo del siglo XXI.