13 de julio de 1942: el Congreso de Venezuela se levantó contra el nazismo

En el siglo XX, los grupos de corte totalitario tuvieron una fuerte presencia en Venezuela. La influencia de sus actividades era notoria en las distintas esferas de la vida nacional: cultural, política, social, económica, etc. Además de los nazis, también estuvieron en Venezuela los fascistas italianos y la Falange Española. Los servicios de inteligencia nacional e internacional seguían muy de cerca sus pasos, con el fin de actuar eficazmente en la defensa continental.

Los nazis tuvieron un proyecto muy interesante en Venezuela, del cual todavía no ha escrito mucho, bien sea porque los archivos históricos no son fácilmente asequibles o porque es un tema “incómodo” para algunos. Lo cierto es que el día 13 de julio de 1942, un informe sobre las actividades del Partido Nazi en Venezuela fue consignado al Congreso por los disputados Alberto Ravell, Andrés Eloy Blanco, Martín Vegas, Ricardo Hernández, Mario García Arocha, Luis Barrios Cruz y Pérez Salinas.

Sobre las actividades de los nazis en Venezuela, primero hay que tomar como antecedente que los alemanes tenían posiciones estratégicas en el sector militar desde el gobierno de Juan Vicente Gómez, el cual había mostrado gran admiración por la fuerza alemana. Venezuela además había adoptado el modelo chileno, principalmente porque Chile había sido uno de los primeros países en iniciar el proceso de profesionalización militar en América Latina, tutelados por las fuerzas alemanas. La creación de la Academia Militar en 1910 estuvo supervisada por el chileno Samuel Mc Gill.

En los archivos históricos del Parlamento y la Cancillería de Venezuela, afortunadamente se conservan los informes de las actividades de los grupos totalitarios en Venezuela, también conocidos en la época como grupos “quinta columna”. A las 5 PM del 13 de julio de 1942, tal como lo propuso López Sierra, el Congreso se reunió para discutir el tema. Delgado Chalbaud sugirió que la reunión fuera fijada para las 6 de la tarde, pero dicha modificación no fue aceptada.

El informe fue consignado por la Minoría Unificada del Congreso Nacional, integrada por el partido Acción Democrática y algunos diputados o senadores “independientes”. El comunicado, leído por el Doctor Luis Lander, advertía que Venezuela le interesaba enormemente a los nazis debido a su posición geográfica y sus riquezas naturales. Las extensas costas de Venezuela en el Mar Caribe y sus numerosas bahías abiertas eran capaces de servir de bases de operaciones navales y aéres contra el Canal de Panamá, llave estratégica de primer rango en la región.

A raíz del interés nazi en el petróleo venezolano, el periodista Erich Reimers escribió en 1939 un libro titulado “Die Welser in Venezuela”. El objetivo de este libro era justificar que Venezuela debía pasar nuevamente a manos alemanas. Goebels. ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich, le encargó personalmente a Erich Reimers la publicación del libro, impreso en Leipzig. “Una Alemania unida y fuerte nunca renunciará a sus colonias”, dice Reimers.

El Partido Nazi comenzó a actuar en Venezuela desde 1926, cuando Adolfo Hitler todavía no había tomado el poder. Según los archivos de la Asamblea Nacional de Venezuela, el nombre del fundador del Partido Nazi en nuestro país era un señor de apellido Otto – sin precisar su nombre -, designado por en Berlín como el Gauleiter en el país caribeño. Alfred Rehnert fue uno de sus principales colaboradores, quien actuaba secretamente en calidad de primer funcionario NSDAP.

No fue, sin embargo, hasta la llegada de Hitler al poder, que se estructuró el Partido Nazi en Venezuela. En el año 1933, Otto fue sustituido por Arnold Margerie, quien previamente se había asentado en Colombia como empleado de la Bayer. En Venezuela fue nombrado segundo aponderado de la empresa. Desde este momento, los agentes nazis comenzaron a actuar de forma más activa en la vida nacional. La labor proselitista del Partido Nazi estuvo a cargo de señores como Alfred Rahnert y Helmut W. Hesse. En el período 1933-1936 dejaron huella de sus actividades en documentos originales que todavía se conservan. Entre esos documentos destaca la declaración del Tribunal Disciplinario del Partido Nazi, con las firmas de Arnold Margerie y Eberhard Gathmann. Este último era el Jefe de dicho Tribunal Nazi en Venezuela.

La primera meta fue unificar a la comunidad alemana en Venezuela bajo el símbolo de la swastica y la ideología nacionalsocialista, obteniendo resultados modestos. Hasta 1936, el Partido Nazi en Venezuela tenía apenas 86 miembros, mientras que la comunidad alemana era de aproximadamente 2000 ciudadanos. Aunque los nazis no consiguieron el apoyo del grueso de la comunidad alemana, sí lograron el respaldo de alemanes de muy alto poder económico en Venezuela. Con menos de 100 miembros, lograron crear las siguientes ramificaciones: la Casa Parda, la Organización de la Ayuda de Invierno, el Frente de Trabajo Alemán, la Juventud Hitlerista, la Juventud Femenina Alemana, etcétera.

El Partido Nazi logró poner a las escuelas alemanas en Venezuela bajo jefatura nazi, según el comunicado leído por la Minoría Unificada ante el Congreso Venezolano. Para ello, se sustituyó al antiguo director del colegio Humboldt con el nazi Kurt Riesch, traído desde Colombia. El Partido consiguió, además, los recursos necesarios para enviar a sus militantes a Alemania, con el fin de adiestrarlos en áreas de importancia estratégica como: propaganda, espionaje, organización militar y policial, entre otras. Estos cursos tenían una duración de, por lo menos, un semestre. En la Academia Militar Venezolana, los señores nazis Heinz y Zumfeld, alcanzaron los cargos de maestro de deporte y maestro de esgrima, respectivamente. Zumfeld era miembro de las SS (secciones de asalto), la unidad paramilitar del Partido Nazi.

Aunque en Venezuela entró una ley que prohibía toda actividad política en territorio nacional a los extranjeros, el Partido Nazi siguió operando de forma disimulada bajo la fundación del “Centro Cultural Alemán”. Este centro cultural alemán solo le dio entrada a aquellos antiguos miembros de las organizaciones alemanas que tenían carnet del Partido Nazi. En realidad, solo hubo un cambio formal en su denominación; el Partido Nazi siguió funcionando con las mismas personas que originalmente lo formaron y utilizando las mismas oficinas. Este mismo procedimiento de camuflaje fue seguido en otros países latinoamericanos como la Argentina.

Como no todos los alemanes residenciados en Venezuela apoyaban las ideas del Partido Nazi, entonces fueron aplicadas medidas coercitivas, dictadas desde Berlín. Las amenazas, el chantaje y la presión fueron el mecanismo para silenciar a los alemanes demócratas venezolanos. Los consulados alemanes les negaban cualquier tipo de apoyo y asistencia; no eran bien recibidos en el consulado alemán. Los enemigos del nazismo en Venezuela no tenían derecho a recibir su pasaporte y tampoco de comercializar con entidades alemanas. Para 1940, el Partido Nazi ya tenían un fichero detallado con toda la filiación de los alemanes residentes en Venezuela.

Todo esto nos demuestra que los grupos de corte totalitario han tenido una presencia relevante en la Historia de Venezuela. En el caso del Partido Nazi en nuestro país, llama la atención la capacidad que tuvieron para reclutar a los alemanes más influyentes y prósperos económicamente. El gobierno de Venezuela estuvo al tanto de todo esto, manteniendo una posición balanceada en el conflicto geopolítico internacional.

Aunque el nazismo ha sido un tema de pocas líneas en Venezuela, los archivos históricos de las instituciones más relevantes del país tienen información muy valiosa sobre el tema. No permitamos que la Historia se siga olvidando, sobre todo en tiempos tan difíciles como los de hoy. Las crisis han estado estrechamente relacionadas con la intolerancia, el radicalismo y el exterminio sistemático del que piensa diferente. El resentimiento es el mal consejero de las mentes maestras que han ejecutado las peores masacres en la Historia. El odio saca lo peor de las personas.

El informe digitalizado se puede pedir a la dirección de correo vicentequintero@europe.com