En busca de la mejor racha de la historia

José Altuve disparó cuatro hits el domingo. Con el primero de esos imparables, un cuadrangular, extendió a 15 su seguidilla de juegos bateando a tierra de nadie, la cadena más larga de su carrera y la más larga para un venezolano esta temporada, igualando la que consiguió Elvis Andrus hace semanas.

El camarero de los Astros amaneció el lunes con .500 de average y 1.291 de OPS en el lapso de 15 choques que comenzó el 2 de julio. Son promedios tan altos, que decidimos buscar si es la racha más caliente en la historia de la expedición nacional en las Grandes Ligas.

Gracias al motor de búsqueda de Baseball Reference, precisamos todas las hileras de 15 o más encuentros con imparables conseguidas por los criollos en las mayores. Son 69, contando desde 1939, cuando debutó el Patón Carasquel. ¿Cuál es la mejor?

Está claro que Víctor Martínez ocupa un lugar cimero. En 2009, con los Medias Rojas de Boston, hilvanó 25 choques uno tras otro, la más larga entre sus compatriotas. Superó así al Chico Carrasquel, que en 1950, su año de novato, puso una de 24 cotejos, que se mantuvo como el récord en la embajada tricolor durante más de medio siglo.

Esas son las más prolongadas, pero ¿son las más calientes?

La línea de Altuve nos demuestra que no. El intermedista comenzó esta semana con .500/.541/.750, promedios que se ven superiores a los de Martínez (.358/.425/.484) y Carrasquel (.359/.433/.478).

Solamente tres de esas 69 seguidillas muestra un average de .500 o más. Es algo notable, porque significa conseguir al menos un indiscutible por cada dos turnos, como ha hecho el pequeño gigante de Houston.

Carlos González bateó a tierra de nadie durante 16 duelos en 2010, el año en que fue campeón bate de la Liga Nacional. En esa cadena bateó para .516/.569/1.065.

Richard Hidalgo tuvo una hilera de 17 en 2000, su gran torneo en la gran carpa. Durante esa racha, bateó para .508/.579/1.077. Al igual que CarGo, puede jactarse de mostrar mejores números globales.

Hidalgo sacudió, además, 9 cuadrangulares. Quiere decir que no sólo ligó con gran regularidad, también lo hizo con gran poder.

Esa es la mayor cantidad de jonrones para un venezolano en medio de una hilera de al menos 15 partidos bateando a salvo. González, en otra seguidilla de 15, en 2011, botó 8 pelotas. Miguel Cabrera, Antonio Armas y CarGo (dos veces) sacudieron 7 bambinazos en medio de rachas semejantes.

González empujó 26 carreras en 15 juegos que logró en otro momento, en 2011. Y en 2016 tuvo una fila de 19 encuentros, en la que remolcó 24 rayitas.

Magglio Ordóñez consiguió siete cadenas de entre 15 y 20 compromisos, la mayor cantidad entre criollos, y agregó tres más de 14. Es el más prolífico entre sus compatriotas, aunque ninguna es la más caliente. Esa posiblemente sea la de Hidalgo en 2000, con .508 de average en 65 turnos, más 23 empujadas y 1.656 de OPS.

El actual coach de bateo del Magallanes demostró esa vez porqué llegó a ser el prospecto que mayor entusiasmo causó en esa privilegiada camada de talentos firmados en los años 90 por el legendario Andrés Reiner, el scout que creó el sistema de academias en Venezuela y posiblemente el que más grandeligas ha detectado.

La de Altuve es una de las más prolíficas de todas. Pero la mejor tiene que ser aquella de Hidalgo.