Omar López: “Estaba escrito que no era para nosotros”

El manager de Caribes de Anzoátegui indicó que no tiene reproches con nadie por la eliminación del equipo en Jalisco. La ofensiva indígena bateó .356 en el certamen

ACN

Caribes de Anzoátegui no llegó a Guadalajara como un campeón discutido en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional. Su reinado fue merecido. No solo superó a Cardenales de Lara en seis juegos de la final, sino que el buen momento databa de mucho antes. La tribu hizo el viaje a la Serie del Caribe –tortuoso por retrasos aeronáuticos- con 20 triunfos en 24 encuentros desde el 16 de diciembre.

El contundente registro estaba escoltado por lo entero que quedó el club después de la instancia decisiva venezolana. Todos los bateadores se montaron en el avión a México, desde los sin contratos en el beisbol organizado como Luis Jiménez, René Reyes y Niuman Romero, hasta los grandeligas Luis Sardiñas y Tomás Telis. Los refuerzos fueron tomados de los pájaros rojos y colocados en el staff de lanzadores.

Pero a pesar de los buenos augurios y antecedentes, y la clasificación a las semifinales, los indígenas se despidieron de Jalisco sin nada que celebrar. Fueron eliminados el miércoles por Criollos de Caguas de Puerto Rico. Esa fue la primera derrota definitiva que sufrió el club desde que resucitó en la LVBP en diciembre. Y, además del gusto glorioso que da la victoria, el tiempo había acostumbrado al estratega Omar López a ganar.

“En mis años como manager, tanto en Venezuela como en Estados Unidos, esta es una de las derrotas más difíciles, más duras, que me ha costado aceptar”, comentó el piloto al periodista Alexander Mendoza, después de caer con los boricuas. “Pero como hombre, como ser humano, debo seguir. Teníamos un fuerte deseo de darle a nuestro país un poquito de alegría, por unos días más. Pero existe un Dios y él es el que controla el destino y así lo quiso. Estaba escrito que no era para nosotros”.

Caribes jugó en la eliminatoria y la semifinal de la Serie del Caribe como también lo hizo en la temporada del circuito rentado: bateó en abundancia. Dejó promedio de .356 en todo el certamen. También lanzó lo suficiente, pues aunque su efectividad fue alta (5.52) no fue la peor del torneo. La daga mortal entró en el pecho del indio por pecados defensivos.

“No hubiese hecho nada diferente. Siempre cuando tomo mis decisiones lo hago con convicción”, comentó López. No tengo críticas para nadie, al contrario”.