La pintura contemporánea refleja el caos nacional

Manuel Sardá

Starsky Brines, Enay Ferrer, Paul Parrella y José Vivenes destacan el valor de la pintura dentro del arte contemporáneo. Desde hace más de dos décadas los artistas presentan colectivas en las que son consistentes con un lenguaje plástico que parte desde lo pictórico habitual como un lienzo y óleo, pero que luego se transforma en un proceso que se deslastra de lo tradicional y muestra reflexiones del entorno a partir de instalaciones, el contraste de imágenes o la experimentación.

En Áspero cada uno presenta su visión desde el expresionismo abstracto. A pesar de que lo que se exhibe son pinturas, el contraste entre las imágenes y la disposición espacial transforman la muestra en una gran instalación. “Siempre nos hemos planteado cómo hacer pintura desde lo contemporáneo”, dice Enay Ferrer.

Ferrer exhibe en La santa sangre piezas que se interrelacionan: una gran mancha roja que salpica a ciudadanos marcados con números o la palabra “patria” sobre un esténcil de una pistola pintado con óleo. “Para un artista es un compromiso moral responder ante el momento extraordinario que estamos viviendo: un país secuestrado, sumido en la violencia y en la manipulación gubernamental a través de la imagen”, expone el creador.

Starsky Brines muestra en La exótica pérdida del tiempo un lienzo colorido cargado de referencias que no son evidentes a simple vista. “Cuando ves en realidad lo que está sucediendo en la obra, te das cuenta de que todos esos personajes que parecen inofensivos tienen un nexo bastante oscuro con el momento que vivimos”, explica Paul Parrella sobre la obra de Brines.

Parrella trabajó en Anotaciones sobre el cielo con la densidad de los elementos como el cemento y el óleo para crear una pieza de seis metros de ancho. “Buscamos un punto que hilara las investigaciones, casi todos tenían el elemento político. En mi obra esa temática no es tan evidente, pero en mi forma de trabajar la materia sí se puede ver lo áspero, lo incómodo”, indica el artista que tiene como referentes a los expresionistas americanos.

Lo abstracto está presente en todas las piezas. Quizás la obra que se asemeja más a lo figurativo es la de José Vivenes, quien presenta retratos que dan cuenta de la noción de los ídolos caídos. “Son seres anónimos que buscan acceder al panteón reservado a los héroes”, describe el curador de la muestra, Richard Aranguren: “Los integrantes de Áspero se plantan frente al caos y la ceguera imperantes. Proclaman que el tiempo pospictórico ha terminado y procuran restituir a la pintura su lugar en el mundo”.

Áspero

Sala La Caja, Centro Cultural Chacao

Martes a sábado de 1:00 pm a 6:00 pm

Domingo de 11:00 am a 5:00 pm

Entrada libre