• Caracas (Venezuela)

Álvaro G. Requena

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Quisiera…

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Quisiera ser economista, para tener argumentos más densos, con peso específico, basados en teorías económicas demostradas por el uso y el éxito, y poder criticar con bases teóricas sanas y sólidas lo que hoy solo puedo comentar desde lo hondo de mis vísceras y lo vacío de la despensa y la cesta de los remedios. Ni siquiera me sirven de referencia mis finanzas, pues la situación es tal que el rasero de las carencias y el desabastecimiento hace que el dinero de los ingresos no pueda comprar lo que, simplemente, no hay.

También quisiera poder hablar de por qué me parece extemporáneo, absurdo y burlesco, que sea ahora, 16 años después, cuando van a empezar a producir, a garantizar el abastecimiento y a mantener los precios justos. ¿Y en estos años pasados que fue lo que hicieron…?

Quisiera ser ingeniero y, a ser posible, ingeniero de carreteras, autopistas, puentes, viaductos, trochas, caminos, túneles, vías de tren, petrolero, viviendas y urbanismo, para poder explicarme y explicarles, apreciados lectores, el porqué del rezago en todas esas ramas de la construcción y producción petrolera.

Además, si ya soy ingeniero y economista, podría calcular el costo de lo construido, la cantidad de dinero invertida, la pérdida y, si tuviera un amigo policía, serio, respetable, honesto y sin miedo, sabríamos dónde están esos dineros. ¿Qué tal?

Quisiera ser abogado y tener además experiencia en legislación, pues aparte de poder criticar con precisión los obvios desmanes y abusos que vemos a diario, sabría también por qué los inversionistas dicen que no tienen seguridad jurídica y sus inversiones se encontrarían en un limbo sin límites a merced de las veleidades discrecionales de los administradores gubernamentales de turno. Así podría entender por qué, si leo la ley y siento que la entendí y la veo clara y concisa, respecto de mi conducta y la de mis semejantes, hay quienes la interpretan de forma diferente y hasta opuesta y no solo no dan explicaciones, sino que la solicitud de tal cosa es considerada una afrenta punible.

Quisiera ser matemático, experto en aritmética compleja, e interés compuesto, para entender por qué Merentes dice cifras y porcentajes que Ramírez dice diferente y Maduro cree que entiende y explica al revés, pero, la oposición que sí las entiende, no las explica.

Y por último, quisiera ser político profesional, pues sin tomármelo personal ni a la tremenda, como economista, ingeniero, abogado y matemático, podría decir con propiedad que este gobierno no es que sea tan malo, ni tan corrupto como dicen, pero sí es, definitivamente, incompetente y desatinado.

Al final, los políticos siempre tienen la razón y los que fallan el boche somos los votantes, los economistas, los ingenieros, los abogados, los matemáticos, etc.