• Caracas (Venezuela)

Alexis Correia

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Alexis Correia

Caipirinha en Copacabana

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El Mundial da para todo: la mordida de Luis Suárez, las franelitas estilo pintura corporal de los uruguayos, los tatuajes, las poses de brazos cruzados antes de cada juego y una cuña de motos de Diosa Canales con el eslogan “Métele un gol”. En una de las antesalas de Venevisión hubo un récord: Héctor Cordido, el “entrenador” de los narradores y comentaristas de La Colina, empleó 7 minutos y 17 láminas digitales para explicar cómo podían clasificar Francia, Ecuador, Suiza u Honduras en la fecha final del Grupo E. “Sé que es ligeramente complicado”, reconoció.

Se entiende que Meridiano TV no tiene mucho más para transmitir en esta época del año, aunque algunas antesalas del Mundial son más largas que la carta de Giordani: una hora y media en las que puede pasar de todo, por ejemplo, la superdesenvuelta Adriana D’Onghia en pantaloncitos “hot” echándole la carrocería al exseleccionador vinotinto Richard Páez mientras este habla de la “triangulación envolvente” en el pizarrón táctico, o la femme fatale María Alexandra Bastidas sosteniendo un acrobático cruce de piernas en minifalda con los tacones clavados en el pobre Brazuca que pondría a prueba los cuádriceps de Cristiano Ronaldo.

Una de las curiosidades de las antesalas del canal deportivo es que el talento masculino se presenta en traje informal, quizás para propiciar un ambiente más distendido, por lo que un día dado es posible ver a Humberto Turinese con zapatos discotequeros en color morado, a Carlos Mauricio Ramírez en mangas de camisa, chaleco, corbata de pajarita y anteojos de nerd o Erasmo Provenza papeado y con franelita tipo Uruguay, echando un físico que envidiaría la mayoría de sus poco atléticos colegas de Venevisión. “No dudo de Italia, dudo de su fuego interno. ¿Quién es el encendedor? En Uruguay, la yesca y la chispa es Suárez”, metaforizó  el narrador conocido como “Toma Papá” antes de que empezara el fatídico partido de la mordida. El cansancio de los 48 partidos de la primera fase se acumuló y en algún momento Ramírez apuntó que “Honduras no anotaba gol desde el Mundial de Francia 1982 (sic)”.

Las antesalas del Mundial más pobres son las de TVES, no porque sus profesionales del fútbol no le pongan empeño, sino por la ausencia de recursos audiovisuales adicionales. Apenas una vez vi un pase a un enviado especial en Río de Janeiro que no aportó absolutamente ningún dato que no se supiera ya sobre el juego entre los anfitriones y Camerún. Hablando de enviados especiales, no cuesta imaginar las penurias que pasan los compatriotas en tiempos del Cencoex, a lo que se suma las enormes distancias entre las sedes del país amazónico. La mayoría de ellos no se mueve de Río de Janeiro, y cuando se comunican por teléfono o Internet, sus voces tardan un minuto para llegar a Caracas. El que más parece divertirse es Cristóbal Guerra (Venevisión), que en Copacabana tomó agua de coco y una caipirinha (supuestamente libre de alcohol) ante la cámara. También entrevistó al ex astro colombiano Carlos “Pibe” Valderrama y le preguntó, sin mencionarla, por la miniserie en la que es caracterizado y que ha transmitido en Venezuela el competidor directo Televen, La Selección. Su compañero Jesús Marín hizo gala de su francés elemental con unos fanáticos de les Bleus, uno de ellos hasta disfrazado de gallo y cacareando.

Venevisión es el único que conserva la desfalleciente tradición de hacer pases en vivo desde los clubes de esas colonias inmigrantes europeas que probablemente ya no volverán. Nada menos que a Joseline Rodríguez, ex animadora de Ají Picante y La Bomba, la vi en un desanimado Centro Italiano Venezolano, donde usó una jerga más bien propia del beisbol para referirse a Mario Balotelli como “el prospecto que va a marcar los goles”. Ni siquiera preguntaba los nombres a los fans que entrevistaba. En el Centro San Ignacio, Samir Bazzi se refirió a Italia como “la Azzurri” (lo correcto es la “Azzurra”, en singular) y le puso el micrófono a una barra alemana que tenía pinta más bien de maracucha. En el Centro Portugués, a la comediante Mayra Goncalves le cambiaron el apellido en generador de caracteres, quizás para volverlo futbolístico (Golcanves). Antes del Francia vs Ecuador, grave error: la cámara de La Colina se trasladó a la Alianza Francesa, pero ni una mención a la colonia meridional en Caracas. Cualquiera que pise algo de calle sabe que, actualmente, ecuatorianos y colombianos son los que mueven más gente en sectores populares en tiempos de Mundial.


En Twitter: @alexiscorreia