• Caracas (Venezuela)

Alexandra Palmieri Di Iuro

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Alexandra Palmieri Di Iuro

La sequía de Nicolás

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Dicen los medios oficiales que hace pocos días Nicolás Maduro anunció la instalación de un Consejo de Estado para “el tema del agua”, con el fin de atender el problema de la sequía en el país. El brillante Nicolás dijo que hay que enfrentar la sequía de este año y la que nos “amenaza por venir los próximos años”, como si la sequía fuese algo novedoso en América Latina, y en su persistente ignorancia, consideró que en ese contexto quedaría bien decir que la culpa es del calentamiento global para sonar medianamente informado sobre el asunto y meter la coba entre su balbucir.

Lo único coherente que dijo fue que los expertos son los mejores instrumentos para dar a conocer con profundidad la realidad y orientar los pasos a seguir. Sería bueno que esos expertos le contaran que América Latina es una región con gran diversidad natural y riqueza en recursos naturales, pero muy vulnerable frente a los fenómenos metereológicos desde antes de la moda del cambio climático en el vocabulario oficialista. Las intensas sequías en América Latina han afectado constantemente la seguridad y continuidad del servicio eléctrico en muchos de los países de la región desde hace varios años, razón que ha impulsado a varios de los gobiernos de esos países, lejos de mascullar y repetir frases y excusas de moda, a poner en marcha efectivos planes preventivos y de reducción de las consecuencias negativas del calentamiento global.

La dependencia energética de combustibles fósiles, la inestabilidad del suministro eléctrico, el precio de la energía y las consecuencias ambientales del cambio climático, han logrado convertirse en prioridades dentro de las preocupaciones de varios gobiernos latinoamericanos. De allí que actualmente una parte de América Latina se encuentre avanzando en investigación, políticas públicas e inversión en el sector de energías limpias. No sé si Nicolás esté informado (me temo que no), pero mientras él descubre que la sequía es un fenómeno natural, otros países hermanos son reconocidos mundialmente como líderes en la apuesta por las energías renovables para hacer frente a problemas medioambientales y económicos con larga trayectoria.

Algunos ejemplos: Brasil lidera nuevamente el Climatescope 2013 (escala climática) de América Latina y el Caribe, un estudio que evalúa a los países en relación a sus inversiones en energías limpias y en la reducción de gases de efecto invernadero, según los datos que se dieron a conocer en el Climate Investment Funds Forum 2014 celebrado en Jamaica. Entre 2006 y 2012 la apuesta por energías limpias superó los 82.000 millones de dólares. Según la Asociación de Energía Eólica de Brasil, en 2018, el país pasará de 4,5 gigavatios a 14,4 gigavatios instalados. Desde hace 10 años, Brasil ha estado llevando a cabo licitaciones en los que se ofertan proyectos de energía para promover su expansión, siendo los proyectos eólicos uno de los más contratados. El próximo 31 de octubre se iniciará un nuevo proceso de licitación a través de subasta, en la que participarán 1.034 proyectos de proveedores de energía: eólica, solar, de biogas y residuos sólidos urbanos. De esta forma, Brasil ocupa uno de los primeros lugares entre los países más atractivos para la inversión en energías renovables.

Chile también tiene perspectivas buenas para los inversores dados sus numerosos recursos naturales, su sensibilidad con el medio ambiente y su crecimiento económico. Ocupa el segundo puesto del Climatescope, y junto con Brasil y Perú, encabezan la lista a la hora de medir la liberalización del mercado eléctrico, lo que ha permitido una creciente inversión en energía renovable. Según el citado informe, 19 de los 26 países analizados, cuentan al menos con un tipo de política energética baja en carbono, así como con subsidios e incentivos fiscales, y algunos de ellos aplican con éxito un sistema de subasta para los contratos de energía limpia: Brasil, Argentina, Perú y Uruguay.

Por su parte, el reporte global Renewables 2014 de REN21 (red de actores clave en la política energética renovable) destacó a Costa Rica, Nicaragua, Uruguay, México y Argentina por su eficiencia energética, inversiones en el sector y capacidad productiva en comparación con economías mundiales. Paraguay ocupó la posición líder en el uso de energías renovables y alternativas, según el Renewables 2013. Y así, mientras gran parte de América Latina se hace notar con avances y lecciones en el sector renovable, Venezuela, Cuba y Bolivia, son los líderes en el atraso y la negligencia.

Nicolás y su obesidad burocrática se sientan a conversar sobre el fenómeno de la sequía que se avecina, mientras gran parte de América Latina tiene años trabajando y haciéndose notar con avances y lecciones en el sector renovable, como principal solución a problemas reales pero ya existentes, como el calentamiento global y la creciente demanda energética.