• Caracas (Venezuela)

Alex Fergusson

Al instante

Alex Fergusson

El legado de Rigoberto Lanz

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Hoy asumimos el reto de continuar, sin estridencias y en un nuevo contexto mediático la obra que el amigo Rigoberto Lanz (1945-2013) inició con el espacio impreso “A Tres Manos”, en el diario El Nacional.

Se trataba de un proyecto intelectual que tenía un fracaso asegurado en vista de las precarias condiciones de nuestra cultura política.
No obstante la columna diaria se mantuvo –y con notable presencia, a lo largo de cuatro años. ¿Qué ocurrió?

Digámoslo en las palabras del propio Lanz: “Sospecho que nos hemos topado en el camino con un importante pedazo del país que está fatigado de la pobreza de casi todo: pobres los que siguen viviendo en la pobreza o se han empobrecido en el camino; pobres los cambios reales del modelo de sociedad; pobres los espíritus para la creación y la crítica; pobres las esperanzas de salir del marasmo.  Ya lo sabemos, hay varios países en este territorio poblado que por comodidad de lenguaje llamamos Venezuela. Uno de esos países anda por allí embriagado de petrodólares en una frenética carrera de consumismo estéril, tapareando la brutal ineficiencia en todos lo niveles con recursos y más recursos, alimentando la corrupción, el facilismo y la mentalidad de rebatiña. Sabemos también que hay otra Venezuela que se bate todos los días por hacer las cosas bien, por trabajar y pensar con seriedad, gentes que no tienen entre ceja y ceja ponerle la mano a la caja fuerte más cercana.

Ese país de la dignidad y la esperanza vibra en todo el entramado de la sociedad; está dentro y fuera del gobierno, en las instituciones y más allá de ellas, en los movimientos sociales y en las prácticas individuales. No se trata del esquematismo de ‘los buenos’ y ‘los malos’. El asunto es el reconocimiento de calidades múltiples que trasiegan los linderos partidistas, las viejas murallas de las religiones, los encierros del dogmatismo, las nuevas exclusiones y la intolerancia”.

Es justamente en ese territorio de la diversidad donde se fraguó el legado de Rigoberto Lanz y sus “Miradas múltiples para el diálogo”; y es justamente allí donde encontró un extraordinario eco este proyecto de construcción colectiva de espacios de la diferencia y el pluralismo.
Recoger y reproducir ese legado, supone poder encaminarse hacia una cierta idea de colectividades que comparten un horizonte simbólico común-–en medio de una irrenunciable diferencialidad—lo cual pasa por un ejercicio democrático en todos los niveles, sobre manera, en el campo de la reflexión, de la vida espiritual, del desempeño intelectual. Por ello es tan vital la cultura del debate, los aprendizajes de la vida en la diversidad, el forjamiento de espíritus curtidos en las policromías de lo diferente.

Es precisamente ese el mensaje que queremos potenciar a través de este nuevo espacio virtual al que denominamos “Opinión a Tres Manos”; ese es el reto de convocar a tanta gente que trajina los más disímiles territorios generacionales, las más variadas procedencias políticas y las más diversas familias epistemológicas. Nos proponemos recuperar ese lugar de encuentro de sensibilidades; ese hábitat para el debate  que construye y se construye en el reconocimiento de lo que el otro piensa.  Queremos ser la afirmación apasionada de las querencias intelectuales, sin transitar el camino de la negación del otro. Queremos hacer asunción plena de lo que cada quien defiende sin la aniquilación de las voces que disienten. Ello implica un elevado compromiso ético y una confianza a toda prueba en la fuerza de las ideas, en su capacidad subversiva, en la perdurabilidad de lo que se busca con autenticidad.

“Opinión a Tres Manos” será una apuesta por una verdadera cultura democrática, pues intercambiar opiniones no es debatir; coleccionar discursos en paralelo no es debatir; tomar el micrófono y “fijar posición” no es debatir.

Una sociedad que no debate las ideas, especialmente en sus momentos difíciles, como los de estos tiempos, está liquidada como proyecto colectivo. Una comunidad donde el debate no es posible cancela con ello su propio chance de trascender. “Opinión a Tres Manos” quiere continuar mostrando un camino posible para otro modo de vivir. Ese camino pasa por el debate intelectual más descarnado. De eso de trata.