El Nacional

• Caracas (Venezuela)

Alejandro Moreno

Alejandro Moreno

Enseñar violencia

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Fue Lombroso el padre de la teoría del "delincuente nato", pronto calificada de pseudocientífica, que ha dado tema a películas y a una amplia literatura. La idea de que la criminalidad es de nacimiento ha circulado de manera constante y bajo muchas formas entre quienes, preocupados por lo incomprensible del mal ejecutado por seres humanos, han intentado dilucidarlo tratando de obviar lo que hace que el mal sea mal, la libertad del hombre.

Desde la frenología al incio de la criminología con su énfasis en las formas y medidas del cráneo hasta la actual bioquímica y las intrincadas relaciones de los genes pasando por las explicaciones de psicologías, psicoanálisis y sociologías de todo tipo, se ha buscado liberar al sujeto homicida de toda o casi toda responsabilidad personal, cosa que las sociedades no parecen haber tomado muy en cuenta.

Por algo han creado los tribunales, las cárceles y las sillas eléctricas. Si bien éstas afortunadamente están entrando en desuso, no es porque no se crea en la culpabilidad del criminal sino por su inhumanidad y su ineficacia en impedir el crimen. Sin negar que muchos de los factores señalados por las distintas ciencias actuales tienen que ver con disposiciones y tendencias, y en algunos casos totalmente anormales con determinaciones, nuestro malandro común y corriente, el que produce la terrible inseguridad que padecemos, no ha nacido sino que se ha hecho así aprendiendo a serlo. La violencia en los casos más comunes y ordinarios se aprende y en esto hay mucho más consenso que en todo lo arriba señalado.

Si la violencia se aprende, alguien la enseña. En términos generales y amplios la enseña el ambiente de manera casi mecánica e inconsciente a través de la cultura, las costumbres, las familias y una infinidad de agentes, pero también de manera consciente, planificada y sistemática en muchos casos. Los efectos de la enseñanza no son automáticos sobre el que aprende. Este la procesa en razón y afectividad y luego decide, con la libertad de que dispone, qué hacer con ella. La capacidad de razonamiento y libertad no son iguales en todas las edades.

En el niño tienen menos fuerza que en el adulto y por eso el niño aprende más fácilmente y también está más expuesto a aprendizajes negativos. Hojeando los libros que el Gobierno bolivariano ha entregado a los alumnos de primaria, por cierto muy bien hechos en general, en el de ciencias sociales para segundo grado me topo de lleno con la enseñanza de la violencia en imágenes y textos empezando por el indígena que enfrenta con una piedra a unos conquistadores armados, ellos y sus caballos, con todos los hierros de la época.

La ideología exige enseñar desde temprano que las relaciones sociales son de guerra, de clases y de pueblos. ¿Un niño de 8 años debe aprender que toda la historia humana, luego su mundo actual, es un río de violencia? Que todas las culturas, las indígenas también, tengan en su historia tiempos y episodios de violencia, opresión, abuso e injusticia no significa que esa historia tenga siempre y aun hoy que continuar y que así deba ser aprendida.

No se trata de negar los hechos sino de procesarlos cuando las condiciones personales del aprendiz permitan darles su pleno sentido histórico y evaluarlos en el marco de una ética de paz. En el mismo tema y grado pero en el libro que ha entregado la Gobernación de Miranda en sus escuelas estadales encuentro a los indígenas en actividades de pesca, caza y alimentación. Nada de violencia interhumana. ¿Alienación, izquierda, derecha? ¿A qué mano pertenece la paz? ¿Será alienado rechazar la violencia y enseñar a los niños que somos sobre todo convivientes?

Ahora en twitter