• Caracas (Venezuela)

Alberto Soria

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Otra vez, la brocha

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Los “hacedores de fama” se han vuelto a quedar colgados de la brocha. Ayer fue “El Bulli”. Que era el nombre del perro de los dueños del terreno. Hoy quien huye hacia delante mientras ellos creen que votaban por “el mejor restaurante del mundo”, es René Redzepi, el chef que lo dirigía y salía en televisión. El que cocinaba era Daniel Giusti, y antes, Matt Orlando.

 

I

Noma, creado con mucho dinero y diseño en 2003, cerrará dentro de un año. Mientras tanto, los tejedores de fama en las redes sociales no preguntan ni hacen ruido. Parece que a nadie se le ocurre entrevistar a los miles de comensales hambrientos de figuración y con reserva confirmada, si la noticia les cortó la digestión.

Para quienes creen que “el mejor restaurante del mundo”, el “mejor vino”, el “mejor postre”, o el “mejor queso del mundo” existen, no hay decepción. Ya aparecerá otro.

La cola de millonarios con el síndrome de credulidad y ansias de fama, crece. En todas partes del mundo. El DRAE aún no ha admitido el “chapear”, mi amigo Claudio Nazoa, quien dentro de algunas semanas andará cerca, se los podría explicar con gracia.

Noma (que debió cerrar unas semanas en 2013 por intoxicación con norovirus a comensales) ganó el premio de una revista que hace sondeos entre amigos como el mejor del planeta Tierra en 2010, 2011, 2012 y 2014.

En las redes jamás se mostraron facturas de pasajes, estadía y comida de los votantes. Menos aún sus calificaciones. Como el lector escéptico sabe, Copenhague ni es barata ni está a la vuelta de la esquina. Pero hasta allí llegaron decenas de miles de testimoniales de haber ido, conseguido mesa y fotografiado el austero menú nórdico de Redzepi, quien opera respaldado por un equipo de buscadores de hierbas, frutos salvajes y algas.

¿Qué tan diversa, mundialmente conocida por sabrosa, es la cocina de Copenhague y sus tragos?, escribo a mi tutor Jean Huteau. Desde París me responde: “Permítame que consulte un comodín, y le llamo”. Menos irónico, un amigo de la industria hotelera internacional afirma que el gravlak danés (filetes de salmón crudo macerado, acompañado con eneldo) ha sido mundialmente copiado, pero nunca superado.


II

Buceando en las redes, Huteau buscó a Adler-Olsen, el famoso novelista danés. “No contesta. Su vecina dice está comiendo en España. Pero si quiere, ella también vota por Noma… al que nunca ha ido”.