• Caracas (Venezuela)

Alberto Quirós Corradi

Al instante

Alberto Quirós Corradi

Mosaico petrolero

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

I. Ahora que Pdvsa cambió de presidente lo primero que hay que preguntarse es si la salida de Ramírez se debe a que Maduro quiso “sacudírselo”, como alegó alguien, o fortalecerlo al nombrarlo canciller. El tiempo lo dirá. Si después de unos meses, para atenuar el golpe, a Ramírez lo nombran embajador, no importa la relevancia del país al que sea designado, Ramírez fue “sacudido”. Por otra parte, como ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa, a Ramírez lo conocen en todos los países importantes para Venezuela. Por lo tanto, agregarle a su condición de ministro presidente de Pdvsa la Cancillería le daría aún más poder. Observemos que sus dos reemplazos han sido sus subordinados por años y, seguramente por figurar, no les importará mucho reportarle a Ramírez silenciosamente. (La coordinación entre la Cancillería y el Ministerio de Energía y Petróleo es algo que se ha intentado, sin éxito, en el pasado). Los próximos nombramientos en estas instituciones nos darán otras señales para el análisis.

II. Si el nuevo presidente de Pdvsa tiene algún poder, lo primero que debería proponer es transferir todas las actividades no petroleras de la empresa a los ministerios donde deberían estar y que vuelva a ser una empresa de hidrocarburos consolidada, de alrededor de 40.000 trabajadores y empleados. Nunca hemos entendido por qué este régimen, que ha multiplicado el número de ministerios, sigue cargando a Pdvsa con responsabilidades que no le corresponden. ¿Es que la gerencia de Pdvsa es multisabia?
Parece que no, en los últimos años ni siquiera han sabido administrar la industria petrolera.

III. Quisiera aclarar lo que parece que algunos analistas locales no entienden. Todas las empresas petroleras integradas les compran petróleo y productos a otras empresas. Es muy difícil que con la producción propia se puedan satisfacer las necesidades de calidad y volumen de su mercado interno y las de exportación. O no tienen suficientes refinerías y deben comprar productos para su consumo interno (caso México) o pierden capacidad de producción o se nacionaliza la producción en países donde antes operaban. Ni la Exxon ni la Shell dejaron de obtener grandes ganancias porque sus activos, aguas arriba, fueron nacionalizados. Simplemente, porque tenían mercados que continuaron controlando con los crudos de otros. Por eso Citgo es un buen negocio. Porque, aunque no alcance el crudo venezolano para llenar su capacidad, es una actividad integrada, aguas abajo, y puede operar con crudos de otros y ser rentable, como lo han demostrado las trasnacionales. Si no se controlan los mercados podemos tener mucho crudo y no poder venderlo. Salvo que iniciemos una guerra de precios con contrincantes de más poder de aguante que nosotros.

En resumen, para tener un paquete de hidrocarburos que cumpla con lo que exigen los distintos mercados, hay que comprar crudo y productos de otros y hacer intercambios entre ellos para disminuir el costo del flete. El negocio petrolero es precisamente eso: un negocio, y si no se controlan los mercados el negocio sufre. Otra buena razón para comprar crudos de otros es porque si se caen algunos mercados, siempre dejarán de comprar primero para no afectar su producción propia.

IV. Estamos en medio de un mercado petrolero que cambiará su rostro por la tecnología de la perforación horizontal que ha permitido la extracción del petróleo y del gas de las lutitas y tendremos que adaptarnos a esta nueva situación. Además, hemos perdido credibilidad, tanto en los mercados financieros como en la visión de los países consumidores y las trasnacionales, sin cuya ayuda no habrá ni aumento de producción ni mucho menos nuevos mercados.

V. El problema mayor que tenemos a mediano y largo plazo es que el petróleo no es infinito (como negocio). Los ingresos que hemos obtenido no los hemos manejado bien por dos razones básicas: a) En el área social no nos ocupamos de mejorar la educación y de hacer las inversiones necesarias para aumentar el empleo y reducir la pobreza. B) No diversificamos nuestra economía y en los últimos años el país ha sido gobernado bajo una ideología en la cual ya nadie cree. ¡Ni Cuba!

albertoquiros31@gmail.com