• Caracas (Venezuela)

Adolfo Taylhardat

Al instante

Tres horas de puras p… istoladas

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:


Tres horas duró el discurso del ilegítimo en la Asamblea Nacional supuestamente para presentar la Memoria y Cuenta de su gestión de gobierno durante el año 2015.

La primera hora y media estuvo dedicada a las consuetudinarias divagaciones y generalidades sazonadas con anécdotas y referencias históricas interpretadas a su manera. No faltaron los ataques a la oposición aunque hay que reconocer que fueron moderados si se compara con el lenguaje que acostumbra emplear para referirse a la disidencia. Pero no pudo faltar la consabida cantaleta sobre la guerra económica que solo existe en su mente y en la de sus incondicionales.

Durante la segunda hora y media intentó presentar una imagen idílica del país. Citando el “libro azul” de su difunto predecesor y tutor habló de la “utopía concreta robinsoniana”, pero lo que presentó resultó ser una utopía abstracta maduranoniana consistente en una Venezuela paradisíaca de grandes progresos y desarrollos supuestamente alcanzados durante la era chavista, valiéndose de gráficos en los cuales se comparaban estadísticas, cifras y datos actuales con anteriores la situación existente en 1998.

Lo único que vale la pena retener de esa perorata es el llamado que hizo a al diálogo, que sin lugar a dudas es una necesidad urgente. “Llamo al diálogo, un diálogo para la acción, para fortalecer la economía. Vamos a hablar de la naturaleza real de la crisis económica"."Convoco a la unión, paz y al renacimiento de la Venezuela soberana”…"más allá de las diferencias de siglas”. “Hoy los convoco a todos y a todas los que amen profundamente a Venezuela (...) a construir. No es una convocatoria en abstracto".

Pero la experiencia del pasado obliga a recibir esa invitación con total reserva. En sus propias palabras ese diálogo nacional tendría como propósito “desarticular cualquier mecanismo relacionado con la explotación de la moneda, para que el capitalismo no se siga tragando a nuestro pueblo” Su objeto sería atender la “emergencia económica nacional” que acababa de decretar y lograr que todos los sectores de la nación se involucren en “un nuevo Plan Económico Social que consolide una Venezuela productiva”

Con la promulgación del decreto se estableció un “Estado de Emergencia Económica” en todo el territorio nacional para permitir al gobierno “atender eficazmente la situación económica que atraviesa el país y mitigar la inflación inducida, la especulación y las consecuencias de la guerra petrolera”

Lo copiado en el párrafo anterior basta para constatar que el fulano decreto de emergencia económica no es otra cosa que una patente de corso para apuntalar la profundización de la dictadura en el campo económico. Una rápida mirada a los objetivos que persigue el régimen con ese decreto basta para confirmar la anterior afirmación.

El decreto otorga al ilegítimo licencia para disponer libremente de los recursos que sobraron del presupuesto del año pasado,  asignar recursos extraordinarios a proyectos contemplados o no en la ley de presupuesto, dictar medidas no contempladas en la ley para supuestamente reducir la evasión fiscal, soslayar las condiciones legales que limitan la capacidad para celebrar contrataciones públicas para agilizar las compras que el gobierno considere urgentes, flexibilizar los trámites y requisitos para la importación y nacionalización de mercancías, dictar medidas especiales para agilizar el tránsito de mercancías en los puertos y aeropuertos del país, pasar por alto los requisitos cambiarios establecido por CENCOEX y el Banco Central para que las instituciones públicas puedan agilizar la importación de bienes a fin de atender el desabastecimiento, exigir a las empresas públicas y privadas aumentar sus niveles de  producción de insumos para satisfacer los requerimientos, dictar medidas destinada a asegurar el transporte y abastecimiento de alimentos, medicinas y otros bienes de primera necesidad, dictar medidas para estimular la inversión extranjera, fortalecer el sistema de las misiones e impulsar la creación de otros esquemas similares. Adicionalmente el decreto otorga al presidente libertad absoluta para efectuar expropiaciones y lo autoriza para dictar todas las “medidas de orden social, económico o político que considere necesarias para “resolver la situación extraordinaria que contempla este decreto".

En resumen, un cheque en blanco para manejar la economía a su antojo. El decreto pasa por alto que una de las causas fundamentales de esa “situación extraordinaria” es la corrupción. Este decreto inevitablemente servirá para estimular, facilitar e incrementar los niveles existentes de corrupción.

El ilegítimo anunció la creación de un Consejo Nacional Para la Economía Productiva. El sólo nombre de esa institución revela que su inspirador es el nuevo “Vicepresidente para la Economía Productiva” cuya concepción e interpretación radical de la situación del país ha sido ampliamente divulgada desde su designación para esa función.

Soy partidario del diálogo, no lo rechazo, pero inevitablemente dudo que sea posible. El régimen pretende conseguir apoyo para continuar imponiéndonos un sistema político, económico y social que, además de contradecir la idiosincrasia del venezolano, es una abierta violación del espíritu y propósito de la Constitución Nacional. Los términos de la ecuación política del país no han cambiado. No puede haber diálogo mientras haya presos políticos. Al tiempo que emite la invitación a participar en un nuevo ejercicio de diálogo, mantiene su obcecada negativa a dar el primer paso indispensable para facilitar la materialización de esa iniciativa: “No aceptaré ninguna ley de amnistía, porque se violaron los derechos humanos. Así lo digo y así me planto. Me podrán enviar mil leyes, pero los asesinos de un pueblo tienen que pagar”.