• Caracas (Venezuela)

Adolfo Taylhardat

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Mercosur y Venezuela

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El tema de la presidencia de Mercosur  y Venezuela se está convirtiendo en una comedia cómica y hasta ridícula,

La presidencia de Mercosur se rota cada seis meses entre los Estados Miembros en orden alfabético. Actualmente preside Uruguay y lo debería suceder Venezuela a partir del 1º. De Agosto. Paraguay se opone rotundamente, con sobradas razones, a que Venezuela asuma la presidencia. Uruguay insiste en pasar la antorcha a Venezuela. Brasil considera que como Venezuela no ha cumplido con todos los requisitos para ser miembro no debería asumir la jefatura del grupo, Argentina asume una posición ambivalente y confusa.

El Canciller uruguayo convocó a sus colegas de Argentina, Brasil y Paraguay a una reunión informal en Montevideo para tratar de unificar los puntos de vista. Esa reunión no terminó en nada. Simplemente acordaron postergar la decisión, concederse un “cuarto intermedio” para realizar consultas.

La canciller de bolsillo, que no estaba invitada a ese convite, se presentó de asomada en la cancillería uruguaya con la intención de participar en la reunión. Como no tenía vela en ese entierro le negaron el acceso y la confinaron en un salón  contiguo. En su acostumbrado lenguaje insolente dijo que el canciller de Paraguay y el vicecanciller de Brasil se habían escondido en el baño para no encontrarse con ella.

Ella sostiene que negarle la presidencia a Venezuela “va contra los Estatutos del bloque”. Parece ignorar que esa medida sería una sanción conforme con los “los Estatutos del bloque” y más concretamente con el protocolo de Ushuiaia el cual dispone que cuando en un Estado Miembro se interrumpe la legalidad democrática  - y esto es precisamente lo que alega Paraguay – se le podrá suspender el derecho “a participar en los distintos órganos” del sistema”. Es más, también podría ser objeto de la suspensión total de sus derechos y obligaciones.

Al salir  de su encierro la señora Rodríguez anunció que  la reunión de los ministros había decidido proceder a traspasar la presidencia de Mercosur a Venezuela. Esto fue inmediatamente desmentido por el propio canciller de Uruguay quien en declaraciones a la prensa, acompañado con el canciller argentino y en presencia del canciller paraguayo, informaron que en la reunión de Montevideo los ministros solo habían decidido darse un plazo hasta el siguiente jueves  para permitir que se hagan las consultas necesarias entre todos los países”. “Con toda seguridad los presentes en la reunión tendrán que preguntar un escalón más arriba”, o sea a sus presidentes.

Resulta absurdo que los ministros no tuvieran suficiente autoridad para  ponerse de acuerdo sobre un asunto tan sencillo como ese y que además necesitaran una semana para realizar consultas con sus capitales que se encuentran “a un tiro de piedra” de Montevideo.

Finalmente el Canciller de Uruguay decidió convocar a una reunión de los miembros de Mercosur para el 30 de julio, fecha en que expira su presidencia y deberá procederse a designar el nuevo presidente.  Es de esperar que en esa oportunidad los ministros concurran con una posición definida y decidan saltar el orden alfabético para que Venezuela no asuma la jefatura del grupo.

Ahora la situación se avizora más clara. Brasil que había mantenido una posición ambigua y alegaba razones técnicas para oponerse a que nuestro país asuma la presidencia del grupo,   ha asumido una postura más diáfana. Su canciller ha dicho públicamente que su país, en su oportunidad, “cometió un error al respaldar el ingreso de Venezuela socialista al acuerdo comercial de Mercosur en 2012, y no se debe permitir que Caracas asuma la presidencia si no ha cumplido los requisitos para ser miembro en pleno”. El canciller brasilero ha sugerido incluso que se podría incluso considerar suspender a Venezuela del grupo en el futuro por su la situación de los derechos humanos “y el deterioro del ambiente político y económico”.

Personalmente siempre he considerado que Venezuela está de más en Mercosur hasta por una simple razón geográfica. Mercosur es una  unión comercial y aduanera entre países del sur de Suramérica. Nuestro país se encuentra en el norte de Suramérica. El ingreso de Venezuela en ese grupo fue resultado exclusivamente del manejo de la petrochequera y dela presencia de gobiernos que entonces se identificaban ideológicamente con el chavismo. Brasil, bajo los gobiernos de Lula y Roussef  tenían vínculos estrechos con Chávez, Uruguay bajo el gobierno del Frente Amplio, lo mismo. En Argentina los gobiernos kirchnerianos se identificaban cada vez más con Chávez. Este, por su parte, lo que perseguía, y lo dijo públicamente, era convertir ese esquema de integración comercial y económica en un instrumento político de su “socialismo del siglo 21”

En todo este tiempo el único país que ha asumido y mantenido una conducta digna ha sido Paraguay. En la OEA, en Mercosur y en Unasur, ese pequeño país que durante 35 años vivió bajo una cruel dictadura  ha tomado la causa de la libertad, de los derechos humanos y del sufrimiento de los venezolanos como asunto propio. Oponiéndose a la presidencia venezolana en Mercosur y batiéndose en los escenarios internacionales  contra la dictadura del sátrapa venezolano, Paraguay da a los gobiernos de América una lección de valentía, dignidad y nobleza que debería servir para hacerlos reaccionar de esa conducta timorata e hipócrita que asumen  cuando se trata de tomar una decisión.

El canciller uruguayo dice que Mercosur tiene ante sí “un gran problema” con el asunto del traspaso de la presidencia. Francamente no veo cual es el gran problema. Ojala todos los problemas que deben afrontar los gobiernos fueran tan sencillos como este. En realidad quien tiene ante sí un gran problema es Uruguay porque sabe que está solo. Es el único país que quiere a Venezuela en la presidencia de Mercosur.  Ya vimos las posiciones de Paraguay y de Brasil. Creo que Argentina finalmente “agarrará el toro por los cachos” y se sumará a los gobiernos que se oponen a  la presidencia venezolana. 

El problema que se puede presentar es que Mercosur caiga en una situación de estancamiento, de paralización,  que perjudicará considerablemente al grupo ya bastante debilitado por diversos motivos.  Las decisiones del Consejo requieren ser adoptadas por consenso. Si Uruguay mantiene su posición a favor de traspasar la presidencia a Venezuela no habrá consenso y , el bloque quedará “descabezado” por ausencia de un presidente. Sobre el gobierno del Frente Amplio del  Uruguay  recaerá la responsabilidad última de la crisis por anteponer su afinidad política a sus obligaciones estatutarias.