• Caracas (Venezuela)

Adolfo P. Salgueiro

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Adolfo P. Salgueiro

Nicolás: Quedaste fuera como la guayabera

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La noticia  internacional de la semana, o tal vez del año y casi  que de la década a nivel continental es la que acaba de ocurrir : el abandono de la política de aislamiento forzoso practicada por los EE.UU. hacia Cuba desde 1960. Desde el punto de vista nacional la noticia también tiene un impacto muy importante como lo es el hecho de que Raul Castro, Presidente de Cuba, no le dijo  a su colega Maduro nada de lo que venía tramando con el “imperio” pese a que el pobre Nicolás estuvo en La Habana durante el pasado fin de semana en la cumbre del ALBA en la que se dieron cita todos los que chulean (o han chuleado) a Venezuela.   Sr. Maduro, lo dejaron a Ud. “por fuera como la guayabera” como afirma el dicho popular.

Una decisión como la que tomaron Obama y Castro no se gestiona en un día sino que es objeto de prolongadas negociaciones y rodeos habitualmente desconocidos por el gran público. En el caso de marras hasta se comenta la intervención del Papa Francisco para acercar a las partes convirtiendo al Santo Padre en el principal gestor de reconciliación en el mundo no solo por esto sino por las muchas instancias en las que ha intervenido con éxito.

Estados Unidos, luego de mas de medio siglo de llevar adelante una política de embargo a Cuba  ha podido contabilizar éxitos y fracasos con la misma. Desde hace por lo menos una década es mas que evidente que los pasivos superaron ampliamente a los activos. El poco impacto económico para Washington, el rechazo prácticamente unánime del embargo  evidenciado una y otra vez en las votaciones en la Asamblea General de Naciones Unidas y en multitud de otros foros, la pérdida de prestigio que ocasiona el hecho de que todo el mundo lleva años ignorando la prohibición norteamericana etc. etc. son las que llevaron a Obama –según sus propias palabras-  a la conclusión de que persistir en una política fracasada nunca podría tornarse en un éxito.  Ademas de ello, Obama no tiene nada que perder, le faltan dos años para dejar la Casa Blanca, los cubanos de Miami en su mayoría le dieron la espalda en la elección parlamentaria del pasado noviembre y –por que no decirlo- la decisión de buscar el acercamiento es la correcta para 2014/15despues de que la anterior sólo había conducido al afianzamiento del régimen castrista y al hambre del pueblo cubano .

En cuanto a Cuba y los Castro hay que reconocer que son unos maestros (del mal sí, pero maestros). Cuando se acabó la teta soviética en el 89 llevándolos al triste “período especial” tuvieron la sagacidad de apostar por un defenestrado teniente coronel latinoamericano que luego se convirtió en la generosísima teta que les viene durando hasta ahora. Hoy día la chulocracia cubana percibe que se acaba la manguangua de la regaladera chavista y cual avezados trapecistas, procuran el nuevo columpio antes de soltar el que hasta ahora los mece. Habrá que ver si son tan vivos como para arroparse con los EE.UU. sin hacer reformas internas o si  el precio de la nueva teta les obligará a mejorar las condiciones políticas . Habrá que ver.

Quien mas debilitado ha quedado es el gobierno de Venezuela cuyos próceres, presentes hace tan solo seis días en La Habana, ni siquiera fueron informados de que sus mentores y principales beneficiarios de la generosidad bolivariana planeaban semejante voltereta acrobática.

Justo cuando Nicolás se despachaba con furiosa diatriba contra el imperio, en medio de una “marcha antiimperialista” que aspiraban fuese histórica,  envueltos todos en rimbombantes declaraciones,  es que Obama y  -peor aunRaul Castro- les quitan la alfombra y los dejan fuera como la guayabera. Que bochorno y que lección. La misma que habrá de esperarse de los demás “chulócratas” del Alba, Petrocaribe y otros engendros inventados por el ”Gigante” a punta de puro real y desconociendo la suprema verdad histórica de que el agradecimiento no es un ingrediente importante de la política internacional.